Iñigo Martínez ha reducido la carga de trabajo este martes en Harsewinkel. / Manu Cecilio

Iñigo Martínez baja el ritmo y se entrena en solitario

El central se ha ejercitado junto al readaptador Xabi Clemente en una nueva jornada en la que Simón ha trabajado al margen

Robert Basic
ROBERT BASIC Enviado especial Duisburgo

Iñigo Martínez ha bajado la carga de trabajo y se ha entrenado este martes en solitario en los campos de fútbol del complejo de Klosterpforte, donde el Athletic está avanzando en su preparación en el marco de la gira alemana. El central ha estado acompañado de Xabi Clemente, quien le ha programado una suave sesión de activación en la que combinaba carrera suave, estiramientos y ejercicios a la carta. El internacional ni siquiera se ha calzado las botas, sino que ha hecho la media hora de trabajo en zapatillas. Mientras sus compañeros cumplían con la hoja de ruta de Ernesto Valverde, esta vez bajo un intenso calor -a las 10.30 horas el mercurio señalaba 30 grados-, el defensa ha reducido la intensidad supervisada por el readaptador rojiblanco. Al igual que en los días anteriores, Unai Simón no ha estado con el grupo, afanado en dejar las molestias en uno de sus hombros.

El equipo volverá a completar una jornada de doble sesión. La matinal ha sido a puerta abierta y la vespertina se desarrollará en la intimidad de Klosterpforte, sin personal ajeno al club. Iñigo ha estado exactamente 35 minutos en el 'verde' y luego se ha metido dentro del complejo para proseguir con el trabajo específico. Él mismo se ha encargado de trasladar que todo va bien y que su bajada de revoluciones está bajo control. Solo es una medida de precaución para evitar percances y mantenerse perfecto durante la pretemporada. Sabe escuchar su cuerpo, atiende sus impulsos y regula los esfuerzos. El central es una pieza clave en el engranaje del Athletic y contar con él en el eje de la zaga es fundamental para dotar a la línea de cuatro de jerarquía, galones y contundencia. Renovarle -acaba contrato al término de esta temporada- es uno de los grandes desafíos de la junta directiva de Jon Uriarte, quien por cierto ha presenciado la sesión matinal y luego ha partido rumbo a Bilbao.

Controles y disparos

Valverde tiene previsto trabajar conceptos tácticos por la tarde y por eso cerrará el acceso al entrenamiento vespertino. Por la mañana ha dado mucho protagonismo al balón, con ejercicios de controles orientados, pases y lanzamientos. A Vivian se le ha visto muy cómodo en el remate, con disparos que localizaban los ángulos de las porterías defendidas por Agirrezabala, Iru y Padilla. Aitor Paredes ha tenido que ser atendido por el personal del club porque estaba sangrando por la nariz, pero el central no ha tenido ningún problema para seguir completando la hoja de ruta trazada por Txingurri. El equipo ha estado en total una hora y cuarto en el terreno de juego, permanentemente regado por los aspersores con el objetivo de humedecer la hierba. Un ejercicio de posesión con porterías pequeñas ha servido para rematar la sesión.

Los porteros se han quedado un rato más para trabajar a las órdenes de Aitor Iru, y Unai Simón se ha dejado ver justo en la recta final del entrenamiento. Va poco a poco, sin asumir riesgos, con el objetivo de curar el hombro y dejarlo perfecto a la hora de competir. Al Athletic le quedan al menos un par de jornadas de trabajo antes del tercer amistoso de la gira alemana, que será este jueves en Gütersloh contra el Bochum (18 horas).