Elecciones en el Athletic

«Yo no soy Josu Urrutia»

Alberto Uribe-Echevarría ha presentado su sede electoral. /Luis Ángel Gómez
Alberto Uribe-Echevarría ha presentado su sede electoral. / Luis Ángel Gómez

Alberto Uribe-Echevarría valora el legado del deustoarra, pero remarca en la presentación de su sede electoral que tiene estilo y proyecto propios y se define como «normal y conciliador»

Robert Basic
ROBERT BASIC

Alberto Uribe-Echevarría ha querido trazar una línea divisoria entre el pasado y el futuro nítida y contundente, delimitadora e iniciática, que sin separarle del todo de los siete años y medio de responsabilidades asumidas en el Athletic como el contador de la junta directiva pretende construir su nueva figura desmarcándose de la sombra del hombre que ha gobernado el club desde el verano de 2011. «Yo no soy Josu Urrutia», ha manifestado hoy en el acto de presentación de su sede electoral en una céntrica calle bilbaína, donde se han acercado numerosos miembros de su plancha y también personalidades de la vida social y política vizcaína, y hasta dos expresidentes como José Julián Lertxundi y José María Arrate. El aspirante a la planta noble de Ibaigane, amable y atento con todo el mundo, se ha afanado en transmitir su «ilusión» por pilotar la nave rojiblanca y subrayar una y otra vez que cuenta con proyecto y estilo propios, en un claro intento por diferenciarse del deustoarra, al que ha calificado como un «gran presidente» pero saliéndose de su estela con el discurso de los nuevos tiempos.

El local se ha quedado pequeño y en la sede, además del calor, había una actividad frenética. Abrazos, apretones de manos, palmadas en la espalda y firmas en el mostrador para avalar una candidatura que en estos momentos cuenta con 13 integrantes y que irá ampliándose en los próximos días. ¿Cuánto? «La plancha no está cerrada. Ahora no puedo decir un número, pero no seremos menos de 17», ha avanzado Uribe-Echevarría, rodeado de su familia, amigos y también componentes de su proyecto, del que ha tratado de despegar la etiqueta 'continuista' y enmarcar este término en el apartado exclusivamente económico. «Estos días estamos durmiendo bastante poco y tenemos el objetivo de conseguir los apoyos», ha indicado en referencia a las aproximadamente 2.000 rúbricas que necesita para convertirse en candidato de pleno derecho a la presidencia del club. Ha dado las gracias a su gente, «válida, con experiencia, ideas y sangre nuevas», y ha ahondado en su sentimiento rojiblanco. «El Athletic es parte de mi familia, una filosofía de vida que comparto más de 50 años como socio».

Ha ofrecido los motivos que le han empujado a dar el salto a la arena electoral y ha argumentado que lo hace sobre todo por la «responsabilidad», pero no solo por eso. También por la «experiencia que nos permite saber qué teclas apretar, soltar, y cómo empujar desde el conocimiento un nuevo liderazgo». Justo en este punto ha recordado la figura de Urrutia y lo ha hecho de la siguiente manera: «A Josu le quiero mucho y la historia le juzgará y le determinará como un gran presidente. Pero yo no soy Josu Urrutia. Se nos tacha de continuistas y solo lo somos para el tema de los avales, de la responsabilidad económica, que es una gran ventaja», ha precisado sobre el hecho de que no necesitan responder con el 15% del presupuesto –19,3 millones de euros–. «Que yo dé el paso querrá decir algo sobre la situación económica, que a veces ha sido vilipendiada. Sabemos lo que hacemos», ha acotado Uribe Echevarría.

Arrate y Lertxundi, junto a Uribe-Echevarría.
Arrate y Lertxundi, junto a Uribe-Echevarría. / Luis Ángel Gómez

No descartaría fichar en enero

El economista bilbaíno, un tanto apurado por tener que hablar de sí mismo, se ha definido como una persona «normal y conciliadora», a la que incluso le gustan las críticas porque las «acepta y valora. Estoy abierto a escuchar. He estado 35 años liderando equipos de alto rendimiento. Sé los que son los egos, los agravios comparativos y se me da bien liderar a personas y grupos», ha distinguido su mensaje, en el que también ha habido palabras de ánimo para los futbolistas y la confianza en un futuro mejor. «Tenemos una plantilla competitiva y vamos a ir hacia arriba». En este sentido, y preguntado por si haría fichajes en el mercado de invierno si resulta ganador en las urnas, Uribe-Echevarría ha dejado claro que, en este sentido, «no existen líneas rojas. No descarto nada y tampoco hay cuestiones del pasado que nos vayan a condicionar», ha advertido.

Ha reconocido que le ha «costado» dar el paso y ponerse al frente de una candidatura, pero de nuevo ha argumentado que los sentimientos le han empujado a la carrera. «Cuando el corazón manda, la cabeza obedece. Llevo tres días sin dormir atendiendo llamadas y WhatsApp de gente que me impulsa y anima. Tengo la adrenalina a tope». En más de una ocasión ha repetido su deseo de que no se les trate como una opción continuista, «que es un término legal», pero que solo se circunscribe al apartado financiero. «Quiere decir que todo el beneficio acumulado lo podemos emplear para el Athletic, cosa que cualquier otra plancha no lo puede utilizar. Tenemos una mochila de 300 millones y los demás no. Eso también ha influido –ha admitido– a la hora de dar un paso con responsabilidad». Y entonces ha entrado en el terreno ideológico, donde se ha diferenciado claramente de Josu Urrutia. «Yo no soy continuista de nadie. Yo soy yo, Alberto Uribe-Echevarría, tengo mi forma de ser, de pensar, sé las teclas que tengo que apretar, las que tengo que aflojar y estoy dispuesto a hacerlo desde mi sello personal. No tengo líneas rojas».

Preguntado por la tardanza a la hora de elegir a un candidato dentro de la junta saliente, en la que se han escuchado varias negativas, el exdirector de Deloitte en Euskadi lo ha achacado a «cuestiones personales» y a la difícil conciliación de la vida laboral con la presidencia. «Es difícil, casi imposible. Esto no es un trabajo 'full time', sino 'life time'. No es a tiempo completo, sino a vida completa», ha traducido. También ha mostrado su «máximo respeto» por la decisión de Aitor Elizegi de plantarle batalla y ha expresado su deseo de que sea una campaña «lo más elegante posible y de perfil bajo. Si yo quisiera hacer una campaña dura –ha avisado– tengo toda la información que pueden imaginar para hablar de cosas y poner en valor la experiencia de estos años, pero eso no sería bueno. Quiero hacer las cosas de una manera sencilla y amable». Y ha rematado: «Yo soy diferente, voy a imprimir un sello diferente, no sé si mejor o peor, pero diferente. Va a ser bueno para el Athletic».

 

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