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Williams y Muniain, en la fiesta del martes.
Lekue, sobre la fiesta del martes: «Iker no me hacia ni puto caso intentando dirigir el tráfico»

Lekue, sobre la fiesta del martes: «Iker no me hacia ni puto caso intentando dirigir el tráfico»

La Ertzaintza ha abierto expediente a cuatro jugadores por «concentración no comunicada en vía pública»

Jon Garay

Jueves, 11 de abril 2024, 16:40

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La noche de este pasado martes, a eso de las nueve, Iñaki Williams reveló que la plantilla rojiblanca estaba de fiesta improvisada en el centro de Bilbao. Cogió a Sancet y Yuri del brazo y, mirando a cámara, repitió en varias ocasiones «¡estamos locos!». En unos pocos minutos decenas de aficionados se unieron a la fiesta. Muniain, desatado, tomó las riendas y convocó a la 'electrotxaranga' de Villalibre. «Queremos estar cerca de vosotros. Este triunfo es de todo el pueblo», gritaba desbocado a hombros de los seguidores. «Esto ha sido improvisado y se nos ha ido de las manos. La multa la pagamos entre todos, ¿no?», dijo entonces Iñigo Lekue. El lateral ha asegurado hoy en declaraciones a EL CORREO que «Iker no me hacia ni puto caso intentando dirigir el trafico».

¿Pero estaba aquel jolgorio autorizado? Muniain dijo que la Policía estaba «avisada», algo que negaron tanto desde el Gobierno vasco como desde el Ayuntamiento de Bilbao. La Ertzaintza decidió abrir expediente sancionador a cuatro de los jugadores por «concentración no comunicada en vía pública». Según ha podido saber este periódico, los agentes de la comisaría de Bilbao que acudieron al lugar valoraron en un primer momento impulsar una sanción contra los futbolistas, pero al final optaron por no denunciarles al tener en cuenta que no se había creado ningún peligro y tras escuchar las explicaciones de varios de los futbolistas.

Los agentes llegaron a comunicar al capitán que estaban valorando una posible infracción a la Ley de Seguridad Ciudadana por «concentración no comunicada en vía pública», ya que desórdenes públicos no se habían registrado. En ese momento, el navarro les pidió perdón y todos optaron por disolver la concentración en los Jardines de Albia y marcharse.

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