Una leyenda de la NBA a los mandos del Mallorca

Steve Nash era un clásico de las canchas NBA. /AP
Steve Nash era un clásico de las canchas NBA. / AP

Con 19 temporadas en la liga estadounidense y dos veces MVP, Steve Nash forma parte del grupo inversor que ha permitido resurgir al club balear

Igor Barcia
IGOR BARCIA

Resulta poco habitual que en un campo de fútbol la grada se dirija a uno de los suyos al grito de ¡MVP, MVP! Pero cuando el Mallorca logró el ascenso a Segunda el pasado año en Anduva, los cientos de aficionados bermellones que estaban en uno de los fondos celebraron así la hazaña. La respuesta había que buscarla en uno de los responsables del crecimiento del Mallorca, que no es sino uno de los nombres míticos de la NBA. Steve Nash forma parte del accionariado y propiedad de la entidad balear, y a pesar de la distancia entre el baloncesto de Estados Unidos y el fútbol europeo se ha convertido en una pieza clave del resurgimiento del club, a la vez que un fan absoluto del conjunto insular.

¿Pero cómo una leyenda de la NBA aparece en el Mallorca? Nash llegó al accionariado del club junto a Robert Sarver, que en enero de 2016 se convirtió en el propietario de la entidad. Al mismo tiempo es dueño de los Phoenix Suns, el club donde Nash jugó en dos etapas. Arrancó entre 1996 y 1998 para después fichar por Dallas y regresar a Phoenix, donde entre 2004 y 2012 vivió sus mejores temporadas antes de acabar su carrera en Lakers. Sumó 1.217 partidos (1.053 de ellos como titular), jugó ocho All-Stars y fue MVP dos veces en las temporadas 2004-05 y 2005-2006. De hecho, es junto a Karl Malone uno de los dos jugadores que han logrado dicho galardón sin haber ganado un anillo de campeón.

Robert Sarver, dueño de los Phoenix Suns, es también el propietario del club balear El grupo inversor

Pero además de haber sido una estrella del baloncesto estadounidense, Nash es un gran aficionado al fútbol. Su padre Peter fue jugador en Sudáfrica, donde nació Steve pese a poseer la nacionalidad canadiense. Además, su hermano Martin fue internacional con la selección de Canadá y su hermana Joann fue capitana del equipo de la Universidad de Victoria.

Nash comparte accionariado con otros exdeportistas como el extenista Andy Kohlberg, presidente del Mallorca, y el exfutbolista Greame Le Saux, integrante del Chelsea que cayó en semifinales de la última Recopa de Europa en 1999 precisamente ante el Mallorca, que luego perdió la final con la Lazio.

«Hacer algo grande aquí»

Todos ellos llegaron a través de la empresa Liga ACQ Partners LLC en un momento complicado, con el Mallorca a un paso del descenso a Segunda B. De hecho, el club bajó y los aficionados se temieron lo peor, la desbandada de los inversores, pero el grupo apostó por sanear la entidad. Abonaron 7,3 millones de euros que se debían a antiguos acreedores y renegociaron el pago a plazos de la deuda con Hacienda, que ascendía a 17 millones.

Ahora, la fortuna sonríe al Mallorca y los gestores del club brillan como un ejemplo de responsabilidad. «Creo que podemos hacer algo grande aquí», resume Nash cuando tiene que explicar cómo una leyenda de la NBA ha recalado en la isla.

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