Julen Lopetegui, durante un partido del Sevilla esta temporada. / afp

Lopetegui, entre el resultadismo y la desconfianza

El gipuzcoano conquistó la Europa League en su primera temporada en Sevilla, pero no ha podido superar la última fase de grupos de la Champions. Este sábado (21.00 horas) acude a San Mamés para defender la segunda plaza en Liga

CARLOS NIETO GARCÍA

La llegada de Lopetegui en junio de 2019 levantó ciertas ampollas en el sevillismo. Un año antes se encontraba en Rusia a escasos días de iniciar el Mundial con España cuando la llamada del Real Madrid lo cambió todo. El de Asteasu encadenó dos destituciones en apenas cuatro meses. Rubiales primero y Florentino después asestaron sendos golpes al técnico gipuzcoano, que regresaría a los banquillos al mando del Sevilla inmerso en un mar de incertidumbre.

«Con la Europa League de su primera temporada se ganó la confianza de la afición, pero aún hay un sector que es disconforme con su juego». Son las palabras de Sergio Ávila, periodista del ABC de Sevilla y una voz autorizada sobre el conjunto hispalense. «A Lopetegui le gusta controlar el juego con la posesión y ese tipo de fútbol no agrada a una parte de la grada». Hablamos de un Sevilla que «genera muy poco en ataque y muchas veces lo acaba penalizando». Sirva como ejemplo el desastre del miércoles ante el Salzburgo, que acabó con el Sevilla fuera de la Champions y de nuevo en la Europa League, su torneo fetiche y del cual es uno de los favoritos para volver a levantarlo. «Este año tiene una presión añadida al jugarse la final en el Pizjuán».

Pero el aura de su competición preferida no debe ocultar el borrón en la carrera de Lopetegui que supone haber dicho adiós a la Champions a las primeras de cambio, más si cabe si tenemos en cuenta que se trataba de un grupo con unos rivales –Lille, Salzburgo y Wolfsburgo– a priori inferiores al Sevilla. «Cuando se pase la resaca de la eliminación debe reactivar anímicamente tanto al equipo como a la afición», cuenta Ávila. Y la primera parada para la reconstrucción empieza mañana en San Mamés (21.00).

Lopetegui, acostumbrado a tener un equipo base junto a una sólida unidad B, se ha visto obligado esta campaña a lidiar con una plaga de lesiones. Tiene a muchos de sus hombres principales fuera de combate. Suso y Lamela de larga duración, se habla de cuatro meses en ambos casos. Navas y En-Nesyri regresan a finales de diciembre y Acuña y Ocampos tampoco han entrado en la convocatoria al estar entre algodones. «Le hubiera gustado rotar más pero no ha podido, por lo que muchos jugadores se sobrecargan». Para más inri, Rakitic tampoco estará tras recibir ante el Villarreal la quinta tarjeta amarilla.

El mejor a domicilio

La solidez defensiva fundamentada en el triángulo Diego Carlos-Koundé-Fernando se traduce en que el Sevilla es, junto al Athletic, el equipo menos goleado del campeonato, con once tantos encajados. De hecho, Bono lidera la clasificación del Zamora, justo por delante de Unai Simón. Pese al juego plano y de control que demuestra el Sevilla, Lopetegui ya es el entrenador del club con mejores números como visitante de la historia. Ha conseguido ganar más de la mitad de los partidos que jugó fuera de casa, incluido el de San Mamés en julio de 2020, cuando los tantos de Banega y Munir remontaron el gol inicial de Capa.

Tan buenos son los números de Lopetegui al mando del Sevilla que el año pasado batió el récord de puntos (77) del equipo andaluz en una temporada. En sus dos campañas ha metido al equipo en Champions, objetivo intacto. «Aunque la temporada pasada se pelease la Liga, el reto vuelve a ser quedar entre los cuatro primeros».