El mandato de Urrutia, en siete capítulos

El presidente del Athletic repasa sus principales logros al anunciar su despedida, donde destacan la Supercopa y tres finales, pero también las fugas de jugadores o apuestas fallidas

31 años después. El verano de 2015 será siempre recordado por el triunfo en la Supercopa y la celebración en Bilbao./Jordi Alemany
31 años después. El verano de 2015 será siempre recordado por el triunfo en la Supercopa y la celebración en Bilbao. / Jordi Alemany
IGOR BARCIA

El final del camino de Josu Urrutia como presidente ya tiene fecha. El 27 de diciembre cerrará un mandato tras el cual «me integraré como uno más en la familia rojiblanca». Atrás quedarán siete años y medio al frente del club de su vida, una etapa donde «mi objetivo principal ha sido trasladar mi visión del club» y que ayer evitó valorar –«las puntuaciones las dejo para socios y socias»– aunque no pudo evitar enorgullecerse de sus méritos y logros. «Si dibujamos un escenario de ocho años con finales, con algún título, con seis años en competiciones europeas... firmaríamos todos».

Urrutia realizó así un rápido dibujo de sus méritos desde que aquel día de San Fermín de 2011 se convertía en el candidato al sillón de Ibaigane con más votos de la historia del club, al recibir el respaldo de 12.057 votos. Aquella campaña en la que pugnó con Fernando García Macua culminó con una movilización sin precedentes y más de 22.000 votos de socios.

El relevo. Macua felicita a Urrutia en las elecciones de 2011.
El relevo. Macua felicita a Urrutia en las elecciones de 2011. / Ignacio Pérez

Se podría decir que Urrutia abrió de par en par las puertas de Ibaigane con este tremendo golpe de efecto, en el que el respaldo a su candidatura por parte del PNV y el traer bajo el brazo a Marcelo Bielsa como entrenador tuvieron que ver notablemente en que sus acciones a la presidencia se dispararan. Arrancaba una nueva etapa en la dirección del club rojiblanco, prácticamente siete años y medio repartidos en dos etapas como presidente marcados por el 'Gure Estiloa', una de las frases favoritas del de Deusto para definir su proyecto, por la bonanza económica que le llevó a superar siempre con holgura las sesiones de control por parte de los socios en las asambleas anuales y por una trayectoria deportiva que ha ido de más a menos, hasta el punto de que su mandato llega a su final en el peor momento deportivo.

Este desarrollo inesperado de los acontecimientos finales ha sido el detonante para que Josu Urrutia haya decidido plegar velas y cerrar su andadura al frente de la nave rojiblanca. Porque hasta este momento, su presidencia se ha apoyado en números que siempre le han dado la razón. Desde su primer mandato de cuatro años, su gestión económica tuvo el viento a favor en sus presupuestos gracias a aspectos como el contrato de televisión, el traslado al nuevo campo y, muy a su pesar, la marcha de jugadores como Javi Martínez o Ander Herrera, que dejaron suculentos beneficios.

Precisamente este aspecto de las fugas de talentos ha sido el gran caballo de batalla al que ha tenido que enfrentarse Urrutia, que en su segundo mandato volvió a ver como Laporte y Kepa Arrizabalaga dejaban una riada de millones en las arcas del Athletic, más saneadas que nunca para poder hacer frente a presupuestos cada vez más altos debido a las nóminas de los futbolistas. De hecho, si en la temporada 2011-2012 se abonaron 44,9 millones en fichas, las previsiones para el año en curso hablan de 84,8.

En cuanto al aspecto deportivo, la trayectoria de Urrutia ha estado marcada por cuatro entrenadores –Bielsa, Valverde, Ziganda y Berizzo–, y tal y como recordó ayer, por un título después de 31 años de sequía, dos finales de Copa y una final europea. Pero también por un año y medio final donde el rendimiento del equipo está muy por debajo del deseado y que le obligó este verano a poner todos los medios necesarios para invertir la decadencia deportiva. Así, apostó por un entrenador con perfil similar a Bielsa –Berizzo– y por refuerzos como Yuri, Dani García, Capa –y se puede añadir a Iñigo Martínez, fichado en el mercado de invierno–, con el deseo de volver a la pelea por Europa. Pero la marcha del equipo, en el puesto 17 y transmitiendo cada vez peores sensaciones, suponen un epílogo inesperado para la era Urrutia, concentrada en siete momentos de su gestión.

Marcelo Bielsa

Una apuesta que dio dos finales y grandes broncas

La gran decepción. El presidente consuela a Muniain en Bucarest.
La gran decepción. El presidente consuela a Muniain en Bucarest.

Josu Urrutia se presentó a las elecciones de 2011 con un golpe de efecto bajo el brazo. Traía a Marcelo Bielsa como entrenador, una apuesta arriesgada que se saldó con un éxito rotundo en su primer año y con innumerables desencuentros en el segundo. El efecto Bielsa fue tal que Urrutia pudo vivir su primer año de mandato en un plano secundario, muy a su gusto. El Athletic jugó como nunca, llegó a una final de Copa y una final de Europa League, la euforia se disparó hasta límites inimaginables y el de Deusto vivió un primer año de lo más plácido.

La bronca. Bielsa, en plena crítica por las obras de Lezama.
La bronca. Bielsa, en plena crítica por las obras de Lezama.

Pero Marcelo Bielsa es único, para lo bueno y para lo malo, y a Urrutia le tocó ejercer de apagafuegos en un segundo año que no se lo esperaba. Unas obras en Lezama para mejorar las instalaciones fueron el detonante de una bronca que duró todo el curso y que se saldó con el distanciamiento entre ambos.

La marcha de jugadores

Cláusulas y golpe a la filosofía del club

Herrera, Amorebieta, Javi Martínez y Fernando Llorente.
Herrera, Amorebieta, Javi Martínez y Fernando Llorente.

Se podría decir que la marcha de talento ha sido el gran problema deportivo con el que ha tenido que lidiar Josu Urrutia en sus siete largos años de mandato. Bajo su presidencia se han marchado cuatro jugadores tras pagar la cláusula de rescisión y otros dos titulares indiscutibles tras no querer renovar su contrato. Javi Martínez fue el primero y dejó 40 millones en las arcas del club, Ander Herrera se fue al United a cambio de 36 millones, Laporte al City por 65 y Kepa Arrizabalaga al Chelsea por 80 millones. Además, Fernando Llorente y Fernando Amorebieta se marcharon libres al no querer renovar sus contratos.

En todos lo casos, el presidente rojiblanco apeló al mismo discurso 'esencialista'. «Me voy a repetir, pero para los que somos del Athletic, es el mejor equipo del mundo. Por eso es difícil de entender cuando alguien toma una decisión como la de Kepa», valoró en la partida en agosto del guardameta de Ondarroa al Chelsea.

Fichajes. Urrutia presenta a Iñigo Martínez.
Fichajes. Urrutia presenta a Iñigo Martínez.

A cambio, a lo largo de 2018 el club ha desembolsado casi 60 millones de euros para reforzar el equipo con Iñigo, Yuri y Capa, incluso afrontando el pago de una cláusula como la del excentral realista.

Nuevo San Mamés

Un campo cinco estrellas sin el ambiente deseado

Promoción. Galán y Urrutia muestran a Lula el nuevo campo del Athletic.
Promoción. Galán y Urrutia muestran a Lula el nuevo campo del Athletic.

Como en la mayoría de los aspectos puntuales de la gestión de Urrutia, el traslado del viejo al nuevo campo tiene sus luces y sus sombras. La actual junta directiva capitaneó el final de las obras y el traslado al nuevo campo, pero tuvo que hacer frente a dos aspectos, la lluvia y la animación, uno ya solucionado y otro a la espera. Cuando el Athletic lanzó la nueva campaña de socios para el nuevo campo explicó que todas las plazas eran cubiertas, pero en la práctica se demostró que un importante número de aficionados se mojaba. Las numerosas quejas llevaron a buscar la solución de la ampliación de la cubierta, que se saldó con un sobrecoste de más de 12 millones de euros. Y en cuanto a la animación, mientras la Real Sociedad y el Alavés apuestan con fuerza por unas gradas de apoyo intenso a sus equipos, el Athletic no consigue que el estadio tenga una zona de ebullición. Pese a que el campo bilbaíno es mayor que los de las otras dos capitales vascas, ofrece menos localidades de ambiente. Son 1.400 en Bilbao frente a las 2.339 de la Real Sociedad y las 1.839 del Alavés, algo que se la achaca a la junta directiva.

Valverde y los éxitos deportivos

Una Supercopa para cerrar 31 años de sequía

Celebración. Aduriz sostiene la Supercopa en la balconada del edificio de la Diputación.
Celebración. Aduriz sostiene la Supercopa en la balconada del edificio de la Diputación.

Tras la marcha de Marcelo Bielsa, Urrutia apostó sobre seguro y puso al frente del equipo a un viejo amigo de contrastada trayectoria en los banquillos como Ernesto Valverde. En su segunda etapa como técnico rojiblanco, el de Viandar de la Vera quedó cuarto, séptimo, quinto y séptimo, lo que se tradujo en el mayor periodo de estabilidad deportiva de la era Urrutia, con el equipo compitiendo de forma recurrente en Europa, con una presencia en la Champions, una nueva final de Copa en la que se perdió en el Camp Nou contra el Barça y, por encima de todo, un título después de 31 años de espera.

En agosto de 2015, el Athletic pasó por encima del Barcelona en San Mamés (4-0) y solventó sin problemas el compromiso de vuelta (1-1) de la Supercopa, lo que permitió a la afición rojiblanca saborear algo que las generaciones más jóvenes desconocían. Bilbao volvió a tenirse de rojiblanco y Urrutia por fin pudo celebrar un título después de que en tres ocasiones anteriores se le resistiera. «Esta es una idea maravillosa que llevamos de generación en generación más allá, un club sin parangón porque responde y se levanta siempre ante las dificultades», ensalzó entonces el de Deusto. «Nos tocaba y lo merecíamos. Pero más allá de eso, el Athletic es muy grande. Ver esto desde fuera me resultaría asombroso», proclamó.

El Athletic femenino

La reivindicación de la igualdad

La gran apuesta femenina. Las jugadoras del Athletic celebran en el Ayuntamiento el título de Liga.
La gran apuesta femenina. Las jugadoras del Athletic celebran en el Ayuntamiento el título de Liga. / Luis Ángel Gómez

Josu Urrutia ha defendido al Athletic femenino hasta en su última rueda de prensa. El hecho de que la Real Sociedad haya modificado recientemente la letra del himno en pos de la igualdad sacó ayer el lado más reivindicativo del presidente en este aspecto. A través de un informe detallado, pasó a relatar todas las mejoras dentro del club femenino, desde la profesionalización a la mejora en las condiciones deportivas, viajes... Para el recuerdo queda su encendida crítica a los políticos durante la celebración del título de Liga del Athletic femenino en 2016. Josu Urrutia transformó su discurso de agradecimiento a las autoridades, tanto en la recepción del Ayuntamiento como de la Diputación, en una crítica a los políticos «que se acercan al equipo femenino cuando las celebraciones populares asoman a la puerta».

'Cuco' Ziganda

La oportunidad a un amigo que no cuajó

Ziganda. Urrutia dio la alternativa al navarro.
Ziganda. Urrutia dio la alternativa al navarro. / Ignacio Pérez

Josu Urrutia y Cuco Ziganda mantienen la amistad desde que ambos eran jugadores del Athletic. Con la llegada del primero a la presidencia, el segundo pasó a encargarse del Bilbao Athletic, y siempre con la promesa de que algún día se haría cargo del primer equipo. Tras pasar Marcelo Bielsa y Ernesto Valverde por el banquillo, Urrutia cumplió su acuerdo y en verano de 2017 llegó la gran oportunidad de Ziganda.

Pero el de Larrainzar tuvo que lidiar con una temporada muy complicada en lo deportivo. Con el equipo en declive, nunca dio con una línea de juego con la que los resultados llegaran, y solo el empeño del presidente le mantuvo en el cargo hasta el final.

Eduardo Berizzo

Un final de mandato inesperado

Su último técnico. Berizzo, en su presentación.
Su último técnico. Berizzo, en su presentación.

Tras los apuros de la temporada anterior, la directiva decidió jugar sobre seguro en esta recta final del mandato. Contrató a un técnico de perfil Bielsa como Eduardo Berizzo, al que le dotó además de fichajes en un desembolso nunca visto en la era Urrutia. Además de la llegada de Iñigo Martínez el penúltimo día de enero a cambio de 32 millones, se trajo a Yuri Berchiche por 24, a Capa, a Dani García y al inédito Ganea. Se apuntaba a una temporada esperanzadora, pero diez jornadas sin ganar y un técnico angustiado y que no ha dudado en cambiar su estilo de juego tras tres meses de competición han abocado al equipo a una 17ª plaza que nadie esperaba a estas alturas de la película.

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