Marcelino: «La mejor forma de preparar la Copa es no obsesionarse»

El técnico está convencido de que su equipo, que este domingo saldrá con muchos cambios, ofrecerá «una respuesta positiva» tras la euforia desatada por la segunda final

Juanma Mallo
JUANMA MALLO

«La mejor forma de preparar la Copa es no estar obsesionados con este partido hasta que llegue. En este trayecto tenemos cuatro encuentros de la Liga y un descanso». Marcelino García Toral considera lógico, una actitud humana, que el vestuario del Athletic y su afición hayan iniciado la cuenta atrás para el derbi del estadio de La Cartuja y el duelo frente al Barcelona. Sin embargo, el técnico asturiano solicita que se mantengan los pies en el suelo, que se mire solo al próximo compromiso porque, aportó este sábado en su rueda de prensa previa al duelo contra el Granada (domingo, 21 horas), es el camino para el triunfo: vencer lleva a vencer y a volver a vencer. «Tenemos que centrar nuestra atención sobre él y poner todo en el campo para ganar. Así debemos afrontar este partido. Estoy convencido de que vamos a dar una respuesta positiva. El equipo va a volver a demostrar su ambición y las ganas de ganar», lanzó el preparador de Careñes.

La alegría se ha desatado. Bilbao y Bizkaia se han teñido de fiesta. Solo se piensa en el 3 y el 17 de abril. Error, para Marcelino. «Dicen que la euforia debilita y la crítica fortalece. V amos a buscar el estado de ánimo y activación adecuado para competir. Estamos viviendo sensaciones maravillosas, extraordinarias de felicidad, también de euforia. Cuando anhelas un logro muy importante es lógico que así sucede. Pero tenemos que saber diferenciar una competición de otra y seguir trabajando para ganar, que es de lo que se trata«, demandó el entrenador asturiano, que desea romper la mala racha que el equipo vive en Bilbao, con dos empates seguidos e la Liga, en un duelo que espera que sea »complicado«. «Es un rival que pone en muchas dificultades al Athletic».

Pero su comparecencia volvía una y otra vez a la situación que se paladea en el vestuario. Y Marcelino, de distintas maneras, insistió siempre en la misma idea . La Copa, de momento, ha volado. Ahora toca la Liga. «Tenemos que saber diferenciar. No es fácil», aceptó un técnico que también abrió un hueco para las confesiones. Por un lado, el tipo de vestuario que se ha encontrado, «muy diferente a los anteriores». «Se respetan muchísimo y empujan todos en la misma dirección. Es muy agradable. En otros tienes que trabajar la cohesión en el grupo, aquí debemos hacer todo lo posible para no destruirla».

También, con una sonrisa, afirmó que ya no aprieta tanto a sus futbolistas como en el pasado. «Voy para mayor y ya...», rió. «Soy demasiado bueno. Siempre intentamos aplicar la lógica, pero marcando el camino de la ambición. Estamos en un buen momento, y tenemos que ir asentando y recordando las claves que te llevan a ese camino victorioso. En la euforia puedes vivir un tiempo, pero nunca tienes que perder la humilidad, el respeto ni el recuerdo de aquello que te llevó este éxito«, reflexionó antes de adelantar que habrá cambios en la alineación de este domingo.