Athletic Club «No me preocupa el futuro, para nada»

Marcelino vuelve a regatear la cuestión de su renovación y promete que «ambición y motivación» no le van a faltar con independencia de que siga o no en el Athletic

Juanma Mallo
JUANMA MALLO

Marcelino García Toral piensa en el presente, en lo inmediato, en el partido de esta tarde contra el Celta. Solo se ocupa y preocupa el técnico de Careñes de sacar los tres puntos ante la afición de San Mamés, de regalarle una nueva alegría, y de dar un paso más hacia Europa, hacia una séptima posición que, al cierre de esta edición, no podía asaltar ya que el Villarreal ganaba en Getafe. Su renovación, ese asunto que se ha convertido en cuestión recurrente desde hace unas semanas, queda arrinconada en busca del éxito deportivo de la entidad rojiblanca.

Lo dejó claro cuando este periódico le preguntó si estaba dispuesto a esperar hasta finales de junio -la fecha prevista de los comicios- para tomar una decisión. «No me preocupa el futuro. Lo he manifestado reiteradamente. Me preocupa preparar el partido del Celta. Y nada más. No sé, repito, cuál será el futuro. Me es igual, que sean en un momento u otro. No creo que vaya a depender mi futuro de eso», indicó un preparador que, por quinta jornada consecutiva, no podrá contar con Iñigo Martínez, pero quizá sí coloque a Dani García de titular, una vez recuperado de su pubalgia y con ritmo.

Las elecciones condicionan la continuidad del entrenador. Ya comentó hace unas semanas que desea aguardar al nuevo inquilino de Ibaigane, al sucesor de un Aitor Elizegi, que ya dijo en una entrevista a EL CORREO que, si él se presentara, su técnico sería Marcelino. Pero el asturiano no quiere 'comprometer' al futuro dirigente. Y, de momento, según reiteró ayer, ninguno de los socios del Athletic que tienen intención de presentarse a las elecciones -Ricardo Barkala, Iñaki Arechabaleta y Jon Uriarte- se han dirigido a él para plantearle una propuesta. «Os digo lo mismo que la otra vez -fue en marzo-, que no. Nadie se ha puesto en contacto conmigo. No sé si se van a presentar. Además, que conmigo no tienen ninguna obligación. Ellos hacen su trabajo y yo hago el mío cada día. Ambición y motivación no me van a faltar por el hecho de que vaya a estar o no. La decisión no solo depende de uno, sino que de dos se pongan de acuerdo», lanzó el preparador, que tampoco quiso entrar a la posibilidad de que se le considerara un entrenador de consenso.

Ocurrió, por ejemplo, con Joaquín Caparrós en las elecciones ganadas por Fernando García Macua en 2007. Tanto el abogado bilbaíno como Juan Carlos Ercoreca le eligieron para el banquillo. Marcelino, de momento, regatea la opción. «Estamos hablando de hipótesis. El tiempo dirá si se convierten en realidad o no. Nos ocupa mucho más el partido del Celta, sumar puntos, sumar victorias, que mi situación contractual en el futuro».

El lastre de la falta de acierto

Con siete partidos en el horizonte, el Athletic esprintará para lograr la séptima plaza que daría el billete para la Conference League siempre que el Betis supere al Valencia en la final de Copa de dentro de seis días. El objetivo es recaudar todos los puntos posibles, sin tropezar. Y para empezar esta tarde ante un Celta que tampoco es que pase por su mejor momento pero que tiene la salvación casi recaudada. Sabe Marcelino que debe vigilar de manera especial a futbolistas como Aspas, Brais Méndez y Santi Mina, entre otros, y también que su equipo debe dar otro paso más en ese camino que sigue para mejorar la eficacia, el lastre que le impide aumentar su botín en muchos duelos y vivir más arriba. «Estamos entre los cuatro primeros en la mayoría de registros ofensivos, pero nos falta un registro: la efectividad. Hemos mejorado, pero es un dato que nos penaliza», reconoció el preparador de Careñes que no baja los brazos en este aspecto.

Ni mucho menos. «La mejora siempre debe estar presente. Debemos trabajar con la obligación de conseguirla», urgió a un equipo que, en los últimos tiempos, encaja goles con mayor facilidad. «El rival con pocas llegadas las materializa», aceptó el técnico.

«Difícil competir»

Por cierto, rompió una lanza a favor de la entidad bilbaína. «Es un gran club, con una filosofía diferente, muy difícil de competir con los clubes top de España y Europa y está haciendo una temporada magnífica. Puede ser mejor. Tenemos la ilusión de sumar los máximos puntos posibles». Y aquí apeló al factor cancha. «Esperemos tener el acierto necesario para definir el partido a nuestro lado y volver a ganar en San Mamés. Estamos fuertes en casa y debemos aprovecharlo para que, con la ayuda de nuestra afición, podamos hacer un gran partido».