De Marcos se rompe

De Marcos se rompe

El extremo se lesiona en la recta final de la primera parte y debuta Larrazabal

Robert Basic
ROBERT BASIC

Del partido de este sábado en Getafe pueden extraerse varias conclusiones, positivas y negativas, pero la principal es que el choque respondió a las expectativas. Mucho físico, cuerpo a cuerpo, duelos aéreos, intensidad, batalla, territorialidad. En el bloque de las malas noticias habría que incluir la lesión de Óscar de Marcos, quien tuvo que abandonar el terreno de juego en la recta final de la primera parte. El bravo multiusos de Laguardia, anoche de nuevo interior derecho por delante de un incansable Ander Capa, se hizo daño en el tobillo izquierdo cuando intentaba poner un centro. Enseguida se dio cuenta de que algo iba mal y pidió ser sustituido. «Me he roto, me he roto», decía al banquillo, del que salió Gaizka Larrazabal. Uno de los detalles positivos del encuentro, además del punto que se trajo el equipo de un campo minado. El joven bilbaíno se convirtió así en el futbolista número 620 en estrenarse con la camiseta rojiblanca.

Gaizka Garitano solo introdujo un cambio respecto al once que tumbó al Barcelona: Beñat por Unai López. Mantuvo como interior derecho a De Marcos, quien formó una efervescente sociedad con Capa, un martillo pilón por su banda que no paraba de subir y bajar. Y en el tiempo extra de la primera parte llegó la lesión que obligó a retirar al alavés y activar al bilbaíno. La articulación del extremo dijo basta y le obligó a parar en seco. «Me he roto, me he roto», decía a los médicos. Notaba que algo iba mal, pero parece que no será tanto como pensaba. De todos modos, habrá que esperar a que sea sometido a pruebas complementarias para determinar el alcance exacto de la dolencia. «Óscar de Marcos se retiró con mucho dolor en su tobillo izquierdo. ¡Esperemos que no sea grave!», escribió el Athletic en su cuenta de Twitter. El jugador abandonó el campo con muletas y ahora habrá que aguardar la exploración que evalúe los daños. «Esperemos que sea lo menos posible. Habrá notado algo. Cuando estás ahí da la sensación de que es mucho. Ojalá no sea nada», comentó Raúl García nada más terminar el duelo.

El alavés se retiró de inmediato y en la banda aguardaba Gaizka Larrazabal, Larra. Con el 12 en la espalda, número de Yuri el pasado año, saltó al campo y se estrenó en su segunda convocatoria con el Athletic. En una conversación con este periódico publicada el miércoles, el bilbaíno hablaba de cómo soñaba con su debut. « Me lo he imaginado muchas veces. Lo más normal en un chaval de 21 años es que se lo imagine, que se imagine cómo puede ser su primer gol, su primer pase, su primera asistencia... A cada partido que vaya convocado imaginaré que va a ser mi debut. Tengo que vivir así». Tres días más tarde corría por el césped del Coliseum.

«Estoy muy feliz»

Larrazabal se situó en la banda derecha, la suya, y debutó 29 años después de que lo hiciera su padre, Aitor, en Tenerife. Fue de menos a más y acabó teniendo cierto protagonismo en la segunda parte. Firmó una bonita cabalgada por su costado y puso un centro al corazón del área que no encontró rematador. Terminó sacando los últimos dos córners, aunque ambos se quedaron cortos y fueron despejados por la defensa del Getafe. «Estoy muy feliz. No me ha dado tiempo ni a pensar por la lesión de De Marcos. Los compañeros me han ayudado a tranquilizarme», comentó nada más acabar el duelo, todavía presa de las emociones. «He tenido dos llegadas y ha sido una lástima que no encontrara a mis compañeros. Estoy contento porque he participado en el juego y lo que he hecho lo he hecho bien», remató.

En el minuto 73, entró Aduriz por Beñat. Curiosamente, el delantero jugó con Aitor Larrazabal y 17 años más tarde lo hizo con su hijo. Y hay más: el delantero debutó con el padre de Larra en el campo (Amurrio) y Larra lo hizo con él en Getafe.

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