Messi tiene muy complicado jugar en San Mamés en el debut liguero

Messi participó ayer en la presentación del Barcelona en el Gamper./EFE
Messi participó ayer en la presentación del Barcelona en el Gamper. / EFE

El argentino, que volvía este lunes al trabajo, sufre una lesión en el soleo que le tendrá apartado al menos una semana en la previsión más optimista

Juanma Mallo
JUANMA MALLO

Leo Messi tiene complicado jugar la próxima semana en San Mamés, en el estreno de la Liga contra el Athletic. El futbolista del Barcelona ha vuelto este lunes a los entrenamientos, contaba con permiso debido a su participación en la Copa América, y ha notado unas molestias que le han obligado a retirarse de la sesión. Después de la pertinentes pruebas, los servicios médicos del cuadro culé han informado de que sufre «una lesión de primer grado en el sóleo» de su pierna derecha. Primer grado significa entre una y dos semanas, esto es llegaría muy justo al encuentro frente a los rojiblancos, aún pendiente de hora; viernes 16 a las 21 horas, si el juez da el miércoles la razón a la Liga, o sábado 17 a las 20.45 horas, si la que gana es la Federación. En ambos escenarios, de todos modos, parece que la defensa vizcaína tendrá un monstruo menos al que enfrentarse.

El futbolista argentino estuvo de vacaciones hasta el pasado fin de semana. Terminó de competir con su selección el 6 de julio, con el partido del tercer y cuarto puesto de la Copa América ganado a Perú. Este domingo ejerció de capitán en la presentación de su escuadra, durante el Trofeo Joan Gamper y lanzó un mensaje de optimismo de cara a la afición: «No tengo duda de que todos juntos vamos a volver a pelear por todo. Hay ilusiones renovadas», escenificó la estrella del equipo de Ernesto Valverde antes de un amistoso que los culé ganaron al Arsenal con un tanto sobre la bocina de Luis Suárez (2-1).

Este lunes, tenía que volver a entrenar Messi. No obstante, ha durado muy poco sobre el césped de la Ciudad Deportiva del Barcelona. A los pocos minutos, tras charlas con Jon Aspiazu, segundo de Txingurri, y otros integrantes del staff técnico, se ha retirado. Se tocaba la parte dañada, el sóleo. Poco después, el club catalán ha desvelado el alcance de la dolencia, de grado 1, y ha indicado que el argentino no viajará a la gira estadounidense que el equipo encara desde hoy. Se quedará en la Ciudad Condal para recuperarse.

Aunque cuente con el alta médica, su participación en La Catedral resulta complicada, casi imposible. Por mucho que se recupere, que salga de la enfermería, pongamos en una semana, solo entrenaría tres o cuatro días. Vale, es Messi, un superclase, el mago, pero Valverde no querrá arriesgar a que la dolencia vaya a más o se complique por acelerar su reaparición. Y es que por mucho que sea el '10' precisa de la necesaria pretemporada, de la adecuación a los esfuerzos y con una lesión de este tipo por delante se puede casi descartar su alineación en Bilbao. Eso sí, estarán Suárez, Griezmann y otros miembros de una plantilla que da miedo, con un De Jong que ya convence a la afición azulgrana.