Mikel Rico, titular después de casi medio año de ausencia

Mikel Rico pelea por un balón entre dos jugadores del Espanyol. /Fernando Gómez
Mikel Rico pelea por un balón entre dos jugadores del Espanyol. / Fernando Gómez

El mediocentro jugó su último partido el 5 de noviembre contra el Espanyol, y desde entonces no ha sumado ni un solo minuto

Robert Basic
ROBERT BASICBilbao

Mikel Rico ha vuelto a sentir el calor de los focos en la fría y lluviosa tarde en Leganés. El mediocentro ha sido una de las muchas sorpresas en el once confeccionado por Gaizka Garitano para el choque en Butarque, donde el Athletic no podía fallar si pretende mantener intactas sus opciones europeas. El vizcaíno ha formado en la medular con San José y ha plantado batalla a los duros hombres de Mauricio Pellegrino en la zona en la que se cocina el fútbol, que ha estado en manos de dos hombres que llevan mucho tiempo sin coincidir en el campo. La última vez que el de Arrigorriaga disfrutó de minutos fue el pasado 5 de noviembre en el RCDE Stadium, donde los rojiblancos cayeron por la mínima ante el Espanyol. Desde entonces, y con lesiones de por medio, Rico no ha vuelto a entrar en los planes de sus entrenadores. Hasta hoy. Casi medio año después.

El futbolista vizcaíno apura sus últimos meses de contrato -acaba el 30 de junio- y Garitano ha decidido vestirle de titular en un campo en el que el Athletic no ha ganado ni marcado nunca. El Leganés es una roca, un bloque construido a partir de la defensa y cuyos hombres no dejan ni que pase el aire a su lado. Tal vez por eso el deriotarra ha querido componer un centro de campo de hormigón armado y entrar en el cuerpo a cuerpo con la tropa 'pepinera'. En cualquier caso, Mikel Rico ha vuelto a sentirse jugador. Ha llovido desde el último concurso de este guerrero que piensa saborear cada segundo en el campo.

El mediocentro apenas ha participado en tres partidos de Liga esta temporada, todos con Eduardo Berizzo, y ahora se estrena con Garitano. Jugó nueve minutos contra el Real Madrid, 79 frente al Valencia y 65 con el Espanyol. Y eso ha sido todo para un futbolista que el año pasado se ganó la renovación por una temporada y fue importante en un tramo de la Liga a las órdenes de José Ángel Ziganda. Pero en este curso ha sido invisible para sus técnicos y, además, ha batallado sin descanso con las lesiones. Primero se hizo daño en Riazor en el Teresa Herrera y tras mes y medio de baja reapareció en un entrenamiento del que tuvo que retirarse por una «rotura del tendón peroneo lateral largo de la pierna izquierda». Poco a poco ha ido recuperándose y el de Derio le convocó para el choque en el Bernabéu, aunque finalmente le dejó en la grada. Ahora ha vuelto a acordarse de él y no solo eso, sino que le ha hecho un hueco en la formación titular.