Muere Fernando Ochoa, el gerente que ideó la gabarra del Athletic

Fernando Ochoa, exgerente del athletic, con una imagen de la gabarra de 1984. /Luis Ángel Gómez
Fernando Ochoa, exgerente del athletic, con una imagen de la gabarra de 1984. / Luis Ángel Gómez

Fue el principal ejecutivo del club rojiblanco durante 21 años, entre 1982 y 2003

Javier Ortiz de Lazcano
JAVIER ORTIZ DE LAZCANOBilbao

Fernando Ochoa, gerente del Athletic entre 1982 y 2003, falleció este domingo en su domicilio de Getxo a los 75 años de edad tras una larga enfermedad. Ingeniero industrial, se incorporó al club cuando el presidente Pedro Aurtenetxe ganó las elecciones de 1982.

Bilbaíno de Zorroza y exjugador del Athletic juvenil con el que fue campeón de España, trabajó con otros tres presidentes, José Julián Lertxundi (1990-94), José María Arrate (1994-2001) y Javier Uría (2001-2003). Fue este último quién le reveló el 1 de abril de 2003 por Pedro Manzanedo.

Hombre muy cercano a sus presidentes, los exdirigentes destacan de él que su inagotable capacidad de trabajo y que era un hombre capaz de tener todo el club metido en la cabeza. Sus numerosos contactos con el fútbol mundial permitían al Athletic abrir muchas puertas. Su labor en la sombra fue clave en los fichajes de Howard Kendall y Jupp Heynckes, a quienes le unía una gran amistad. Los contactos rojiblancos con la Federación y la Liga Profesional eran cosa suya.

Sus aportaciones al Athletic son muy numerosas, pero la de mayor valor simbólico es que fue quien ideó junto al exdirectivo Cecilio Gerrikabeitia la gabarra como mejor método para celebrar los títulos del club. Cuando el equipo de Javier Clemente ganó en Las Palmas, Ochoa era el único dirigente de la entidad que no viajó a Canarias. Se quedó en Bizkaia ultimando los últimos detalles del posible festejo. Los rojiblancos necesitaban ganar y que el Real Madrid perdiera ante el Valencia de Koldo Aguirre.

Por una canción

La idea se basa en la popular canción «por el río Nervión pasaba una gabarra». El plan fue aceptado por la directiva y el trayecto de siete kilómettos entre el Puente Colgante y la iglesia de San Antón reunió a un millón de personas. Se repitió al año siguiente con el doblete. No se había visto en el mundo una celebración tan grandiosa.

Su salida del club se vio empañada por un contrato blindado -con una indemnización de 1,8 millones de euros, y un sueldo vitalicio de casi 5.400 euros-firmado por Arrate para compensar las posibles pérdidas que pudiera sufrir en su jubilación o desempleo.

«Ha sido Athletic cien por cien y fue el que sentó las bases de la modernización del club», ha destacado hoy el exdirectivo Juan Elejalde, que trabajó a su lado durante los mandatos de Lertxundi y Arrate. «Es una de las personas más inteligentes que he conocido y con la que pasé multitud de momentos simpáticos y agradables», añade el exvicepresidente Fermín Palomar.