Andoni Iraola y Markel Susaeta, futbolistas del Athletic, pugnan con Neymar, futbolista del Barcelona, durante el partido disputado el 1 de diciembre de 2013 en Bilbao. / ignacio pérez

El Athletic-Barça en el que Neymar acabó llorando

El jugador del PSG desvela en la docuserie de Netflix sus problemas de adaptación a Barcelona

ALAIN MATEOS

La presión es uno de los factores más difíciles de gestionar en los deportes de élite. Y más para un chaval de 21 años recién llegado de Brasil al que le piden ser el nuevo Pelé. Le sucedió a Neymar en 2013. Su fichaje por el Barça fue de auténtico récord. 134 millones de euros en traspaso y comisiones, según un documento judicial revelado entonces por el diario 'El Mundo'. El Barça lo dejó en «57 millones y punto». El contrato salió a la luz años después y acabó con la dimisión del entonces presidente, Sandro Rosell, acusado de corrupción.

La mochila con la que llegaba Neymar a Barcelona pesaba demasiado. La adaptación fue costosa y tardó una temporada en llegar. Su entrenador de aquel año, Tata Martino, defendió en rueda de prensa al jugador en numerosas ocasiones: «No tengo dudas de que pronto se verá la mejor versión de Neymar», dijo entonces.

La situación le superó a Neymar por completo y lo cuenta en la docuserie que ayer estrenó Netflix en su plataforma. El protagonista narra aquel momento, junto a su padre, como «uno de los más difíciles de su carrera». El brasileño cuenta su debut en el Camp Nou. «Solo conocía a esos tíos de los videojuegos. Parece que estoy dentro de una play station. No me podía creeer lo que pasaba. Todo era muy diferente, tácticamente... Todo».

El punto de inflexión de aquella crisis de adaptación llegó en San Mamés. Era 1 de diciembre de 2013 y el Barça debutaba en el nuevo estadio rojiblanco con derrota. Neymar, impotente y desacertado durante todo el encuentro, llegó al vestuario roto. Entró antes que nadie y se metió al baño donde rompió a llorar. La imagen sorprendió a todos, incluido a Leo Messi.

«Lo vi que estaba con la cabeza agachada y de repente me di cuenta que estaba llorando. Me sorprendió», cuenta el argentino en la docuserie. Neymar forjó una gran amistad con Messi desde aquel momento. El argentino, desvela Neymar, se acercó a él y le preguntó por qué estaba llorando. A lo que el brasileño respondió: «No consigo jugar, no consigo ser yo mismo». Entonces, Neymar desvela las palabras que Messi le dijo y se le quedaron grabadas a fuego en la mente: «Messi me dijo, 'no te preocupes, tú continúa que yo estoy aquí para ayudarte'. Creo que ese apoyo es lo que yo necesitaba en ese momento. Ahí fue el punto de inflexión. Empecé a sentirme más ligero».

Dicho y hecho. Diez días después, Neymar anotó su primer hat-trick con el Barça en un duelo contra el Celtic de Glasgow. Aquella temporada no fue del todo brillante para el brasileño. Anotó 15 goles en 41 partidos. Un año después, las cifras se fueron hasta los 39 goles en 51 partidos, su mejor registro hasta ahora en Europa.