Serrano, en un momento del partido. / EC

Un filial condenado al empate

El Bilbao Athletic suma ante el Rayo Majadahonda su tercera igualada seguida y cae a la zona de descenso

JAVIER BELTRÁN

El Bilbao Athletic parece abonado al empate. Tras los conseguidos ante la Real Unión y SD Logroñés, ayer sumó en Lezama el tercero consecutivo ante un correoso Rayo Majadahonda (1-1), un resultado que le hace caer a la zona de descenso. Los cachorros firmaron una primera parte notable, muy concentrados atrás y con el factor diferencial de Nico Serrano, autor de un gol explosivo y protagonista de acciones de mérito. En la segunda parte, en cambio, el equipo de Imanol de la Sota flojeó y un gol rápido de Raúl Sánchez le condenó a un empate que le ancla con 11 puntos en una zona comprometida de la tabla.

1 Bilbao Athletic

Agirrezabala; Núñez (Guruzeta, min. 88), Paredes, Lorente, Jaso, Oier López (Kortazar, min.80); Naveira (Uriarte, min.80), San Bartolomé (Agirre, min.69), Diarra; Serrano (Cabo, min.80) y Artola.

1 Rayo Majadahonda

Champagne; Cristian Pérez, Álvaro Vega, Casado, Bastos; Bernal, Iturraspe (Juanjo Sánchez, min.75), Susaeta (Mario García, min.61), Raúl Sánchez (Mawi, min.80); Borja González y Rubén (Javi Gómez, min.80).

  • Goles: 1-0, Nico Serrano (min.29); 1-1; Raúl Sánchez (min.47).

  • Árbitro: Pozueta Rodríguez, cántabro, amonestó a local Naveira (min.68).

  • Lezama: 700 espectadores.

Serrano avisó desde el principio. El navarro estaba inspirado, como demostró el viernes con el primer equipo. En su primera jugada, se fue de su marcador y metió un pase al corazón del área que no encontró rematador. Fue la primera de las varias ocasiones –Artila y San Bartolomé pudieron hacer el 1-0– de las que dispuso el filial rojiblanco.

El Majadahonda de Abel Gómez, el hombre de los seis ascensos, apenas se prodigaba en ataque, muy espeso en su juego e incapaz de conectar con sus delanteros. Los excanteranos Gorka Iturraspe y Néstor Susaeta trabajaban sin suerte en la zona de volantes. Pese a ello, Borja González dio un buen susto con un cabezazo al larguero. Fue justo antes de que Nico Serrano, tras una gran galopada, definiera con maestría desde el flanco derecho batiendo por bajo al arquero italo-argentino del conjunto madrileño.

Las tornas del partido cambiaron en la segunda parte. Al minuto y medio de la reanudación, Raúl Sánchez batió a Agirrezabala de un espléndido derechazo desde la frontal. Se trataba del primer disparo claro de los madrileños entre palos. Y resultó ser un golpe moral muy duro para un filial que acabó desorientando y se acabó complicando la vida.

Y es que el Rayo Majadahonda no se conformó con la equis, avanzó metros y llegó a encajonar a los cachorros en algunos compases. Serrano continuó siendo el único rojiblanco capaz de crear peligro en un partido que se acabó igualando y en el que se empezó a notar el desgaste. El tramo final, de hecho, estuvo protagonizado por los calambres de Iturraspe, Naveira y Núñez. La tensión y el esfuerzo había sido elevada, pese al escaso botín. La última ocasión del partido fue de los visitantes. En concreto, de Rubén Sánchez, que falló solo ante Agirrezabala. Por suerte para el filial rojiblanco se emborrachó de balón. Siguen condenados al empate.