Athletic-Eibar

Noche festiva más allá de un derbi

Noche festiva más allá de un derbi

Unos 700 aficionados armeros se han desplazado a San Mamés para disfrutar de un duelo cuyo gol tempranero pilló a muchos todavía sentándose

Javier Muñoz
JAVIER MUÑOZ

Buena parte del público que acudió esta noche a la Catedral se encontraba acomodándose todavía en sus localidades cuando, aún de espaldas al campo, escuchó un atronador ¡Gooool! El Athletic no dio tiempo a su afición, que se lo había pasado demasiado bien en Pozas disfrutando del ambiente que se habían traído los hinchas del Eibar. El estadio gritó a raudales, aunque los fondos de animación, provistos de txalapartas y tambores, permanecieron silenciosos durante el primer cuarto de hora hasta que, al llegar exactamente el minuto quince, comenzó el jolgorio. Todo era una fiesta.

«Da gusto venir a San Mamés», aseguraban antes del encuentro Jose y Koldo, hinchas del Eibar que pasearon «Pozas arriba, Pozas abajo», tomando unos vinos, antes de entrar a la Catedral para apoyar a su equipo. Y como ellos mismos aseguraban, para expresar su respeto a los antiguos correligionarios armeros que esta noche, bajo los colores del Athletic, se enfrentaron al once azulgrana.

El testimonio de esos dos aficionados, Koldo vecino de Eibar y Jose de Ermua, pueblos separados por «una curva», confirmaba que hay otros derbis vascos, pero el que oponía a los de Garitano y a los de Mendilibar lo está envolviendo temporada tras temporada un agradable ambiente festivo. ¿Casi como la Premier inglesa? Lo cierto es que las aficiones del Athletic y el Eibar caldearon los aledaños de La Catedral con cervezas, bocadillos, 'selfies' y grandes dosis de buen humor. «¡Qué diferencia con otros campos!», remachaba otro seguidor visitante, que aseguraba haber sido bien recibido igualmente en Getafe y Leganés.

Fue la entrañable antesala de los 105 minutos de rivalidad que vinieron luego sobre el césped –los equipos de Mendilibar no son de los que conceden–. Una marea festiva que poco a poco se apoderó la explanada de la Catedral, donde hace unas horas el Athletic había rendido homenaje a Inocencio Alonso, el ertzaina que, ayer hizo un año, falleció durante los disturbios del partido de Europa League contra el Spartak de Moscú. El agente fue recordado de nuevo en un vídeo emitido en el descanso. «Era de Ermua», precisaba con cariño Jose, el vecino de ese municipio que ha venido a animar a los de Mendilibar.

Los armeros propiciaron en Bilbao un atractivo sábado a mayor gloria de los hosteleros. Porque estos choques ligueros presididos por la confraternización tienen asegurado un tercer tiempo que recuerda al del rugby. Una especie de 'quedada' que abarca a miles de espectadores arrastrados por el simpático entorno y la meteorología bonancible. «Después del partido intentaremos cenar y tomar algo por Bilbao», se despedía una pareja rojiblanca que marchaba a ocupar su localidad en tribuna alta, tras haberse citado con otro matrimonio a la salida del partido.

Una noche 'primaveral', inusual en febrero, permitía alargar la diversión, en la que cerca de 700 aficionados armeros se diseminaron por San Mamés. De ellos 450 son los que habían agotado esta semana las entradas que Ibaigane facilitó al Eibar. En los alrededores de la Catedral, sus bufandas y camisetas azulgrana se perdían entre las del Athletic; señas de identidad de una hinchada que llegó a Bilbao por la autopista A-8 repartida en siete autocares y una menos llamativa procesión de coches particulares. «Varios autobuses han venido por la mañana», relataba un eibarrés, en referencia al grupo de seguidores que a la hora de comer se había repartido por los bares del Casco Viejo.

Posiciones en el palco

Por supuesto, la directiva armera tomó posiciones en el palco con su presidenta, Amaia Gorostiza a la cabeza. La buena sintonía con el Athletic no se selló esta vez con una comida de confraternización, sino que el equipo de Aitor Elizegi recurrió una merienda-cena en la zona VIP de San Mamés. Es un expediente que gusta a los dirigentes de los clubes, dependiendo del horario de la Liga. Porque cuando la cita es nocturna sienta mejor un tentempié antes de que ruede el balón que un ágape oficial que deja varias horas de espera sin mucho que hacer hasta el pitido del árbitro.

Sobre el derbi planeaba el acuerdo de Athletic y Eibar sobre el Basque Team. De hecho sus protagonistas han acudido al partido. Además de Gorostiza y Elizegi comprometieron su asistencia Bingen Zupiria, consejero del Gobierno vasco; Jon Redondo, director de Deportes, e Iñaki Arriola, consejero de Medio Ambiente, Planificación Territorial y Vivienda, y exalcalde de Eibar. No faltaron, como es lógico, los actuales alcaldes de Bilbao y del municipio armero, Juan Mari Aburto y Miguel de los Toyos, respectivamente. Eran sólo una muestra de un elenco de personalidades que no quiso perderse el espectáculo, un ejemplo de sana rivalidad entre aficiones y de cómo debe ser el clima de un partido de fútbol.