canal Athletic
Actualidad
ATHLETIC
José María Amorrortu, director de la cantera del Atlético, define a Llorente, Iraola, Iraizoz y Susaeta, jugadores a los que él captó para Lezama
11 de enero de 2009
CerrarEnvía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

* campos obligatorios
Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

* campos obligatorios
Fichajes estratégicos
El bilbaíno José María Amorrortu, un trabajador infatigable, recaló hace tres temporadas en el Atlético para hacerse cargo de la cantera del club del Vicente Calderón. / LUIS ÁNGEL GÓMEZ
J. ORTIZ DE LAZCANO.-

José María Amorrortu señala a la mesa de al lado en la pastelería situada frente a la Ciudad Deportiva del Atlético de Madrid en Majadahonda, en donde dos adolescentes dan cuenta de unos batidos. «Uno es congoleño. Se llama Cedric. Su padre desapareció en la guerra de su país. Su madre tiene estatuto de refugiada. Tiene 16 años, pero ya debutó con el primer equipo en el torneo Teresa Herrera. El otro es un mallorquín que juega en la selección sub'17 de Alemania porque su padre es de ese país. Se llama David Karg».

Al sentirse observados, los muchachos se giran y saludan sonrientes. Amorrortu se detiene a hablar un rato con ellos. «David, hay que apretar en los estudios», le dice. «Lo sé, lo sé», concede huidizo. Para Cedric sólo hay elogios. «Éste, sin embargo, va muy bien». Amorrortu ha sido toda la vida igual, cercano y cariñoso para los chicos, pero a la vez ha hecho la labor de ojo vigilante, atento siempre al rendimiento académico y a que nadie olvide la cultura del esfuerzo.

Deustoarra de 55 años, fue durante cinco años jugador del Athletic, entrenador de su cantera, segundo con Jupp Heynckes y en dos ocasiones máximo responsable del primer equipo. Pero lo que, sin lugar a dudas, mejor ha hecho nunca ha sido dirigir el trabajo de fútbol base, labor que desarrolló entre 1994 y 2001 en el Athletic y que lleva realizando por tercera campaña consecutiva en el Atlético.

Antes que detenerse en valorar las notas de Cedric o Karg, Amorrortu atendió las de los jugadores rojiblancos cuando llegaron a Lezama. Entre ellas las de Gorka Iraizoz, Andoni Iraola, Markel Susaeta y Fernando Llorente, a quienes él captó personalmente para el Athletic. Cuatro piezas angulares del proyecto rojiblanco. Su importancia en el primer equipo pone una calificación muy alta a su labor, aunque él mismo admite como un error haber permitido la salida posterior de Iraizoz y lamenta especialmente no haber podido captar también a Xabi Alonso y Mikel Arteta.

FERNANDO LLORENTE

Delantero

«Le garantizamos un entorno familiar»

Kike Mallayo, ojeador rojiblanco en Navarra, y Miguel de Andrés le fueron con la noticia. Hay un chaval altísimo en Rincón de Soto que juega como los ángeles. Amorrortu, que siempre ha dado gran importancia a las opiniones de quienes le rodean, le invitó a jugar con el Athletic un torneo en Muskiz. Fernando Llorente tenía entonces once años.

Amorrortu recuerda cómo estaba de pie en la banda, boquiabierto, y que una idea se le subió rápido a la cabeza. «Era una prueba. Le vimos los tres y llegamos a una conclusión rápida: 'hay que hacer lo imposible por traerle'. Fui a hablar varias veces con sus padres. Tenía ofertas del Espanyol, Barcelona y Osasuna. Lo que decidió a la familia fue la cercanía de Bilbao y que la garantizáramos un entorno familiar. Una amiga íntima de mi mujer, madre de dos hijas, lo acogió durante tres años en su casa. La familia de Fernando insistía mucho en que estuviera bien desde el punto de vista educativo y emocional. Entre las dos familias establecieron una gran relación y, de hecho, hoy siguen manteniendo vínculos».

ANDONI IRAOLA

Lateral

«Me gustó en cuanto le vi jugar»

El nombre de Andoni Iraola se lo susurraron Estanis Argote y Ion Aiestaran, ojeadores rojiblancos en Guipúzcoa. Era el jugador que menos llamaba la atención en un Antiguoko repleto de talento, con los hermanos Xabi y Mikel Alonso, Aduriz, Fagoaga (Alavés) y Saizar (quien llegó al Levante). «Fuimos a verle en una semifinal de Copa juvenil ante el Real Madrid, que ganaron 4-2 en la ida. Andoni era entonces carrilero por la izquierda».

«Me gustó en cuanto le vi». Aunque el Antiguoko era convenido del Athletic, el tiempo apremiaba. Iraola era pretendido también por la Real Sociedad. «Hablé con sus padres en el hotel Ondarreta y lo pudimos fichar porque confiaron en nosotros. Se integró en la residencia».

Amorrortu recuerda ahora cómo Iraola ha sido siempre un jugador prematuramente maduro. «Es un futbolista inteligente, receptivo, estable y muy seguro en todo. No había que explicarle las cosas. Las captaba el primero».

GORKA IRAIZOZ

Portero

«Es evidente que nos equivocamos con él»

Llega desde la Chantrea de Pamplona para fichar por el Basconia tras superar unos entrenamientos de prueba en Lezama. «Nos hablaron muy bien desde su club y quisimos mirarle». Pero, con Aranzubia en el primer equipo, y Escalona, dos años más joven que Iraizoz, por abajo, los técnicos apostaron por el segundo de ellos como el portero del futuro.

Iraizoz se fue cedido al Gernika. Un año después, ya con Amorrortu fuera del club, se le dio la baja y, tras fichar por el Espanyol, regresó al Athletic como gran refuerzo. «Tiene un amor propio y una fuerza de voluntad tremenda para superar dificultades. Entonces se apostaba por Escalona. Es evidente que con él cometimos un error. Hay que asumirlo así».

MARKEL SUSAETA

Interior

«Era muy pequeñito, muy poquita cosa»

El soplo le llega desde un equipo modesto, el Eibartarrak. Hay tres o cuatro jugadores que pueden valer. Entre ellos está Susaeta. Le causó una tremenda impresión. «Tenía once años, pero era muy pequeñito, muy poquita cosa. Pero era rapidísimo y ya tenía una cualidad que nunca le ha abandonado, ser muy listo y sacar provecho de cualquier circunstancia».

Con pocos futbolistas se la juega, pero por este interior eibarrés Amorrortu apostó desde el primer momento. «Es difícil verlo tan joven, pero desde el primer momento me dejó la impresión de que iba a llegar a Primera. En Lezama pedía paciencia con él porque le costó desarrollar el cuerpo. Decía a los técnicos que no le juzgaran por lo que hacía en cadetes o juveniles. Ya se le veía que en cuanto madurara en ese aspecto, iba a explotar, como así ha sido».

XABI ALONSO Y ARTETA

En la Premier

«Periko no quiso que su hijo viniera»

Las dos grandes penas de Amorrortu, que se escaparan Xabi Alonso y Mikel Arteta. «Hablé muchísimas veces con el padre de Xabi. Aceptó que viniera su hijo mayor, Mikel, pero un año a prueba. Como no estaba a gusto, se fue. Con Xabi ni siquiera hubo esa oportunidad. Su padre Periko (ex jugador y ex entrenador) no quiso que viniera y no hubo manera de convencerle».

Arteta estuvo más cerca. Como cadete, venía un día a la semana desde San Sebastián a entrenar, pero una campaña después se fue al Barcelona. «Entonces no teníamos residencia para jóvenes y su familia nos decía que el Barça contaba con La Massia. Esa fue una de las grandes objeciones que nos pusieron. Ahí nos dimos cuenta de que necesitábamos una residencia, y la creamos en Derio».

TAGS RELACIONADOS
CerrarEnvía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

* campos obligatorios
Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

* campos obligatorios