El Correo
Athletic Club

Carta abierta de Fernando García Macua a los socios del Athletic

Ante la expectación que se ha creado en torno a la posibilidad de que encabezara una vez más una candidatura a las elecciones del Athletic Club convocadas para el próximo día veintisiete de marzo, me parece oportuno ofrecer una explicación a los socios y socias del Athletic.

Comenzaré reiterando las razones, expuestas en mi carta del pasado seis de febrero, que justifican, a mi criterio, el carácter inoportuno del momento elegido para la celebración del proceso. Creo que tal es opinión que goza de significativo respaldo entre nuestros socios y socias y entiendo, respetuosamente, que nuestro Presidente debería haber pospuesto la convocatoria.

Dicho lo anterior, es cierto que durante las últimas semanas un grupo de socios y socias del Athletic hemos considerado y valorado seriamente la posibilidad de conformar una candidatura y concurrir a las elecciones de Marzo.

Se fundamentaba nuestro empeño en que somos personas para quienes el Club, sus circunstancias y vicisitudes y su engrandecimiento, constituyen una ilusión a cuya materialización estamos dispuestos a aportar nuestro tiempo y nuestro esfuerzo.

Además, somos inconformistas ante la situación actual, y no nos resignamos a que nuestro futuro como Club dependa de circunstancias sobrevenidas o de la voluntad de otros actores en el mundo del fútbol, quedando el Athletic siempre en una actitud pasiva y resignada, aparentemente falto de pulso y de iniciativa, y a los que nos entristece vislumbrar un Athletic empequeñecido en todos los ámbitos, encapsulado en sí mismo, desconfiado y hasta huraño en las relaciones con su entorno social e institucional, desestructurado en los aspectos formativos y de relación con el fútbol bizkaino, desnortado en cuanto a su política social y deportiva, y entendedor de su filosofía como una autolimitación competitiva, sin capacidad de acción o siquiera interlocución en el ámbito del fútbol. En definitiva, un Athletic sin alma y de andar vacilante.

También es cierto que hemos trabajado estas semanas en la fijación de las bases de un proyecto posibilista pero muy ambicioso en distintos ámbitos, abierto, ganador y muy pegado a las necesidades e inquietudes concretas de los socios y socias, muchísimos de los cuales, durante ese proceso de reflexión y trabajo, nos han transmitido su calor, su apoyo, y, además de enriquecer nuestros planteamientos con sus sugerencias y propuestas, nos han animado - hasta exigido en algunos casos- a que nos presentáramos a las elecciones.

Lo hemos pensado y valorado mucho y aun considerando que nuestras posibilidades de triunfo no eran pequeñas, al final no vamos a dar ese paso.

Y no lo vamos a dar, en primer lugar, debido a las razones ya expuestas por las que consideramos que las elecciones en el momento en que habrían de celebrarse pueden perjudicar seriamente al Club en muchos ámbitos, fundamentalmente en el deportivo, además de constituir un proceso esterilizado, cuando no excluyente, en muchos aspectos.

Pero además esa decisión definitiva se fundamenta también en la evidencia de que concurrir a las elecciones, necesariamente, iba a significar tener que enfrentarnos a la voluntad y a la acción de agentes sociales muy importantes en nuestro territorio, con significativo peso en la conformación de la opinión pública, y con cuya sensibilidad en muchos ámbitos de opinión o actividad distintos a los referidos al Athletic muchos de los socios y socias que hemos participado en ese proceso de reflexión nos sentimos o podemos sentirnos afines o próximos. Y no queremos ese enfrentamiento. El Athletic, como decía, es para nosotros una ilusión, una gran ilusión, pero no una ambición por encima de todo y a costa de asumir costosos peajes personales, sociales, familiares o profesionales que a nadie se puede obligar a asumir. Y, además, no concebimos nuestra contribución al Athletic en términos de confrontación o pendencia, bien que dialéctica, sino, exclusivamente, en términos de construir, crear y aportar. Y los socios y socias que conmigo han compartido ese proceso de reflexión, y yo mismo, estamos convencidos de que la disputa o debate que se nos planteaba no se acomodaba a esa nuestra convicción de cómo tienen que plantearse y dirimirse las diferencias de criterio u opinión en relación con los asuntos concernientes al Athletic.

A pesar de ello, seguimos, dichos socios y socias, creyendo en un Athletic que sea de todos y todas, pero de nadie a la vez; en un Athletic ambicioso, competitivo y exigente, pero con trascendencia humana y social, con corazón; en un Athletic que entienda su filosofía y características no como limitador cerrojo , amparo y justificación de planteamientos faltos de ambición o de flexibilidad, timoratos o palmariamente equivocados, y sí como elementos enriquecedores y de vertebración de un proyecto tan singular como pragmático, generadores de auténtica ventaja competitiva en el mundo globalizado y uniformizante actual; y, en definitiva, seguimos creyendo en un Athletic profundamente enraizado en nuestro país, en nuestra cultura y tradiciones, respetuosamente tributario de nuestro pasado y orgulloso de lo que hicieron nuestros mayores, pero también en un Athletic moderno, inconformista, incansablemente innovador, abierto al mundo y a las nuevas realidades que el presente nos depara, radicalmente transversal e integrador, siempre en búsqueda de la excelencia , desde el trabajo, la constancia y la exigencia, permanentemente adaptado a los requerimientos de la realidad, en la vanguardia de la búsqueda de nuevos planteamientos o técnicas.

Momento habrá, seguro, para que algunas de las personas que compartimos esa ilusión y esas convicciones podamos presentarnos ante el resto de socios y socias del Athletic Club con un proyecto y unas propuestas en la línea de las apuntadas, en un contexto sereno y de respeto, de igualdad de oportunidades para todos y todas.

Mientras tanto, procede expresar mi agradecimiento profundo a todos y todas quienes han mostrado su confianza y apoyo hacia la posible conformación de una candidatura por mi encabezada y desear a nuestro Athletic los mejores éxitos en todos los ámbitos de actuación.

Aupa Athletic beti.

Bilbao, 27 de Febrero de 2015.

FERNANDO GARCÍA MACUA.