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¿Cómo viajo hasta Marsella?

Aficionados del Athletic hacen cola en los mostradores de facturación para viajar a Bucarest en 2012.

Aficionados del Athletic hacen cola en los mostradores de facturación para viajar a Bucarest en 2012. / Fernando Gómez

  • La hinchada rojiblanca ya valora las mejores opciones para ver al Athletic jugar contra el Olympique

El Athletic tiene dos tipos de aficionados: los que siguen el sorteo de los emparejamientos de dieciseisavos pensando en el rival y en las posibilidades de lograr el pase a octavos, y los que deciden en ese momento cuál será su próximo destino de vacaciones. Aunque sea una escapada. En estas últimas horas no son pocos los que han buscado en internet la mejor manera de viajar hasta Marsella. Será difícil igualar los más de 8.000 aficionados que invadieron Manchester, pero también es de esperar que la marea rojiblanca vuelva a hacerse notar en Francia.

No tardarán en organizarse viajes en autobús. Además, a buen seguro, parte de los que se desplacen a Marsella lo harán también en coche. Los 671 kilómetros que separan la ciudad gala de Bilbao seguro que no amedrentarán a quienes tienen por costumbre seguir al Athletic en sus andanzas europeas. Aunque no disponer de un vehículo propio o preferir reservar un viaje de acuerdo con las necesidades de cada uno no merma las posibilidades de desplazarse hasta Francia.

Quienes no tengan demasiado tiempo para estar en Marsella, tienen la opción de ir en avión. El tiempo del desplazamiento se reduce considerablemente aunque eso también se ve reflejado en el coste del billete. El lunes a la tarde, horas después de que el Athletic conociese el nombre de su próximo rival en la Europa League, reservar un billete de ida y vuelta superaba los 150 euros. Eso sí, hay que tener en cuenta las escalas. Con la subida de precios que soportarán los vuelos en las próximas semanas, quizás sea conveniente comprobar el coste si salimos desde aeropuertos cercanos como el de Santander o el de Biarritz.

Francia destaca por una red ferroviaria rápida y eficaz. Sin embargo, ir en TGV desde Hendaya hasta Marsella, implica pasar al menos ocho horas en el tren. Para montar en uno de los vagones hay que cruzar la frontera, por lo que es necesario comprar un billete de autobús o coger el coche para hacer una hora de trayecto antes de llegar a la estación. Se trata de desplazamientos muy largos ya que es preciso hacer transbordos en ciudades como Burdeos, Toulouse, Bayona o incluso París, la opción menos recomendable ya que habría que pasar 16 horas y media viajando. Eso sí, los precios son bastante asequibles: algunos tickets no superan los 40 euros. Para hacer el éxodo más agradable, quienes estén dispuestos a pagar un poco más por obtener a cambio una notable comodidad pueden optar por un billete de primera clase, ya que estos días hay varias ofertas.

El autobús tampoco es una opción descartable ya que compañías como Alsa permiten viajar hasta allí sin tener que cambiar de transporte, algo que no se puede conseguir en las opciones anteriores. Aunque será inevitable pensar que el reloj no avanza. Ir hasta Marsella implica permanecer durante once horas y media en el asiento. También es recomendable mirar las ofertas de empresas que conectan Bilbao con distintas ciudades europeas. Go euro, por ejemplo, acerca el estadio del Olympique a la hinchada rojiblanca desde 78 euros.