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Elogio de Balenziaga

Balenziaga y Valverde en un entrenamiento en Lezama.
Balenziaga y Valverde en un entrenamiento en Lezama. / I. Pérez
  • El lateral izquierdo, «una joya con toda su corona» para Ernesto Valverde, es un fijo para el técnico, uno de esos futbolistas cuyas actuaciones suelen pasar desapercibidas

La explosión anotadora y la renovación de Iñaki Williams. El increíble estado de forma de Aritz Aduriz, que ofrece un descomunal rendimiento, a pesar de que esta semana cumple 35 años; un inciso, cada vez que escribo sobre el delantero me viene a la cabeza una frase de Ander Iturraspe en una entrevista previa a la final de la Copa: «A Aduriz es al que más rabia le da eso (hablar de la edad). El fútbol es rendimiento solo. ‘Qué edad ni qué hostias, aquí el rendimiento’, nos dice». La capacidad de Beñat para organizar el juego del Athletic, para ser la prolongación de Ernesto Valverde en el terreno de juego... Hay tantos aspectos en los que nos hemos detenido esta temporada... Luces, también alguna sombra. Pero existe un futbolista rojiblanco que suele pasar desapercibido. Él hace su función en la banda izquierda de la defensa rojiblanca. Se trata de Mikel Balenziaga, un futbolista que suele mantener un perfil bajo, que trata de pasar desapercibido y que lo consigue en muchas ocasiones. Pero se merece un elogio, por su capacidad de trabajo, porque siempre cumple, tanto en defensa como en ataque: de hecho, últimamente también se ha prodigado como asistente.

Es un fijo para Ernesto Valverde en el lateral izquierdo, aunque este ejercicio es cierto que, en alguna ocasión, ha cedido su puesto a un Iñigo Lekue multiusos. Le gusta su regularidad, su capacidad física para aguantar los noventa minutos sobre el césped, para soportar el peso de los encuentros... Lo dejó claro hace diez días, después del duelo contra el Getafe, en el que regaló su segunda asistencia consecutiva: había firmado una contra el Eibar en San Mamés en la matinal del 24 de enero, y lo volvió a hacer en el Alfonso Pérez Muñoz, en esta ocasión con Williams como ejecutor. Txingurri se desató en la sala de prensa. «Para nosotros es una joya con toda su corona. Es intenso. Lleva tres partidos seguidos ante jugadores del nivel y tan complicados como Keko, Messi y Pedro León. Ofensivamente da mucho porque llega mucho».

Repescado por Valverde en el estreno de su segunda etapa en Bilbao, Balenziaga se convirtió en un fijo para el técnico de Viandar de la Vera desde el inicio. Sin duda, el entrenador le concedió el lado izquierdo de la defensa y él ha respondido. Es cierto que, en la mayoría de las ocasiones, no firma partidos brillantes, no ofrece un rendimiento de diez, ni de nueve, quizá tampoco de ocho, pero es un futbolista fundamental para el equipo vizcaíno. Por su descomunal capacidad física, por unos pulmones excelsos, por un depósito de gasolina que nunca se le agota. Nunca. Baja, sube, vuelve a bajar y, si hace falta, otra vez se dirige hacia la portería contraria. Nunca es elegido el ‘MPV’ del Athletic, pero siempre está ahí, respondiendo para alegría de su entrenador, y también de un público que, en ocasiones, no reconoce los méritos de un futbolista de este tipo.

El sábado le tocará otro de esos grandes oponentes en el Bernabéu (16 horas). A priori, James Rodríguez, o quizá Jesé en función de la apuesta que realice Zidane. Otra prueba de envergadura para el futbolista guipuzcoano, en un encuentro en el que el Athletic, salvo sorpresa, no podrá contar ni con Mikel San José –vio la quinta amarilla contra el Villarreal–, ni con Iñaki Williams, expulsado frente a los castellonenses, con una segunda amarilla un tanto rigurosa, para la que Ibaigane quizá presente recurso. Aún así, a pesar de las bajas, Gorka Iraizoz, que firmó un enorme partido contra el Villarreal, con sendas paradas a Soldado que evitaron la caída de los rojiblancos, ya adelantó batalla para el duelo contra el cuadro blanco. «Vamos a ir a muerte en el campo del Madrid». Esa es la actitud. Puede acabar en goleada, algo que es descartable viendo lo que ha sucedido en los últimos ejercicios, pero tirar la toalla antes de tiempo no merece la pena.