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Athletic Club
Gary Neville, entrenador del Valencia.
Gary Neville, entrenador del Valencia.

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¡Neville, quédate!

  • El Valencia es un equipo sin rumbo con el técnico inglés en el banquillo, y que continuara en el banquillo ché sería una grata noticia para el Athletic

El Valencia es un conjunto que navega sin rumbo. A orillas del Mediterráneo, cuentan con un patrón en el banquillo que tampoco tiene las ideas muy claras, ni la dirección que tomar. De hecho, el domingo lo demostró. Iba a sacar a Álvaro Negredo, un delantero muy querido por la hinchada ché. De repente, se produjo la expulsión de Santos, central. Y Gary Neville -un entrenador que tiene pinta de Mr.Bean- apostó por Abdennour, también defensa. Mestalla entró en colera. Pidió al vallecano a gritos. Y metió al exinternacional. Vamos, que el estadio mandó más que el preparador británico, un hombre que parece no gozar de ideas muy claras. Y en las redes sociales, los aficionados del Athletic, que se enfrenta a los levantinos en los octavos de final de la Europa League (la ida es el jueves en La Catedral a las 21.05 horas), ya han lanzado un deseo: que Neville se quede, al menos hasta el 17 de marzo, cuando se afronta la vuelta de la segunda competición del Viejo Continente.

Menos mal que el domingo no soltó el preparador británico aquella frase que pronunció después de ser goleado por el conjunto rojiblanco hace diez días en la Liga (0-3). Dijo entoces que su escuadra había disputado los «70 mejores minutos» desde su llegada para sustituir a Nuno. Pues menos mal, porque es cierto que creó alguna oportunidad en aquella jornada, pero el resultado fue un sopapo en toda regla, gracias a la aparición de San José y Aduriz en el terreno de juego. Aseguran las crónicas que el pasado domingo, el Atlético le ofreció una lección en toda regla al Valencia. Es verdad que, después de la diana de Griezmann, reaccionó para poner el empate en el marcador, con un Cheryshev destacado, y luego lesionado. Pero hasta ahí. Porque luego el cuadro colchonero 'desnudó' al ché.

Sin embargo, a pesar de las bromas que surgen entre la afición del Athletic, tampoco se debe olvidar que la Europa League es la competición que le resta al Valencia para salvar la temporada. En la Liga, a priori, no llegará a los puestos que dan acceso al Viejo Continente (está a ocho del Celta, séptimo) y tampoco parece que cuente con peligro de descenso (saca otros ocho al Granada y al Rayo). Por eso, la única manera de evitar que el ejercicio sea un auténtico fracaso pasa por firmar un decoroso papel en el torneo que ganó el pasado curso el Sevilla. No obstante, parece que mucho tiene que cambiar la escuadra levantina para tumbar a un conjunto vizcaíno que surca la campaña a velocidad de crucero. Pero no hay que fiarse.

De todos modos, sí, que se quede Neville, porque el Athletic gozará de una ligera ventaja. Además de la que le otorga el mejor estado de ánimo, esa sonrisa que se dibuja en los futbolistas bilbaínos cuando observan que han cerrado la primera semana de marzo (con un toque de febrero) de manera magistral: con tres victorias, frente a Valencia, Deportivo y Sporting, con nueve goles a favor y solo uno en contra. Los mejores argumentos para continuar la marcha en esta competición que se ha convertido en una de las metas de la temporada. Por cierto, ahora vuelve a surgir en este catálogo la cuarta posición, con el Villarreal a nueve puntos. Eso, de todas maneras, llegará más tarde. Ahora, a por el Valencia. Y Neville.