Oyarzabal rechaza jugar en el Athletic

Oyarzabal salta con Iñigo en el primer derbi del vizcaíno como rojiblanco en Anoeta. /EFE
Oyarzabal salta con Iñigo en el primer derbi del vizcaíno como rojiblanco en Anoeta. / EFE

El atacante renovará en breve por la Real y entierra cualquier posible interés rojiblanco en ficharle

JUANMA MALLO

Mikel Oyarzabal (21 años) seguirá en la Real Sociedad. El atacante eibarrés ultima un acuerdo para revisar su relación con el conjunto txuri urdin, seis días después de que el Athletic ingresara los 80 millones de euros de la cláusula de Kepa Arrizabalaga. Mejorará sus condiciones económicas y se le impondrá una rescisión mayor de la que tenía en la actualidad: 50 millones, diez millones más si era el club de Ibaigane el que tocaba a su puerta. De este modo, el internacional vuelve a rechazar jugar en el Athletic. Y la entidad presidida por Jokin Aperribay ataja cualquier posible intento de la escuadra vizcaína por hacerse con los servicios de uno de los futbolistas de su generación más prometedores del Viejo Continente, el jugador al que la Real quiere convertir en estandarte de su proyecto, junto a Asier Illarramendi y Willian José. Se entierra, por tanto, la opción de que Josu Urrutia repita la estrategia del mercado de invierno, cuando respondió a la salida de Aymeric Laporte con la inmediata contratación de Iñigo Martínez, a cambio de 32 millones de euros para los guipuzcoanos.

Con el simple hecho de que Ibaigane valorase lanzar una ofensiva para reforzar el equipo con el futbolista de la Real más valorado en los estudios de mercado, como publicó EL CORREO la semana pasada, la Real Sociedad ha puesto en marcha su maquinaria seductora y se ha dado prisa para evitar otra fuga de uno de sus jugadores más sobresalientes. Es cierto que el conjunto donostiarra ya había abierto, en julio, una vía para negociar con Oyarzabal, subirle el caché y ofrecerle una nómina acorde con la trascendencia que tiene sobre el césped. Sin embargo, que el Athletic se haya encontrado con esos 80 millones de euros, el hecho de que tantease el camino que se podía encontrar en caso de plantearle una oferta al futbolista, ha provocado que Jokin Aperribay haya acelerado los contactos con los representantes del eibarrés, que ya fue objeto de deseo de los bilbaínos hace dos años, en 2016.

Entonces, Javier Aldazabal, secretario de la directiva, y Jon Berasategi, director general del club, se reunieron con el padre del internacional en Jaca para intentar atraerle y vestirle de rojiblanco. Ese intento vizcaíno tuvo como consecuencia la renovación del guipuzcoano hasta 2021 ya que el progenitor acudió al despacho de Aperribay para comunicarle la suculenta propuesta recibida. Dos años después, la simple amenaza del poderío económico que posee Ibaigane -en la era de Urrutia se han ingresado 221 millones de euros vía cláusulas- ha provocado que en la zona noble de Anoeta hayan esprintado para cerrar un nuevo compromiso con una de las banderas de su proyecto. En aquella ocasión, la Real le colocó un importante contrato sobre la mesa, pero entiende que ha llegado el momento de adecuarlo; en esa época, en el primer acercamiento bilbaíno, era un joven de 19 años con unas prestaciones que confirmar, y ahora ha mostrado capacidad para liderar al equipo que este año entrenará Asier Garitano.

Al contrario que Iñigo

Se cierra, de este modo, una de las opciones de las que disponía el Athletic para reforzar su plantel después de la precipitada salida de Kepa Arrizabalaga. Esos 80 millones permanecerán en las arcas del club, salvo sorpresa en un mercado como es el del equipo de San Mamés, reducido, con escaso alimento que llevarse a la boca. Y se encuentra, al mismo tiempo, con otra negativa de un futbolista de la Real para abandonar la escuadra txuri urdin y reforzar a los bilbaínos. Están en esa lista Yuri Berchiche, en la época en la que jugaba en Anoeta, Aritz Elustondo, Bautista, Illarramendi y Zubeldia.

En el lado contrario, Iñigo Martínez, un futbolista vizcaíno, que desde que llegó a Bilbao ha rayado a un alto nivel, quizá de lo mejor de la pasada deprimente temporada, pero que no comenzará la Liga debido a una lesión que se produjo en el gemelo izquierda hace ya un mes. El central internacional recibió una llamada del Athletic con la salida de Laporte. No se lo pensó. Hizo las maletas y se vistió con la camiseta que se había puesto cuando era pequeño. Oyarzabal, en cambio, siente a la Real y, con el '10' de Xabi Prieto a la espalda, sabe que se puede convertir en un estandarte blanquiazul. Por eso, ha rechazado jugar con el Athletic, incrementará sus condiciones económicas, y también contará con una cláusula de rescisión más elevada. Todo eso lo iba a tener, sin embargo, los 80 millones que ha ingresado Ibaigane por Kepa, ha provocado que el proceso se acelere.

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