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Julen Agirrezabala está a punto de fundirse en un abrazo con Ander Herrera, quien se rindió a la sangre fría del portero en la tanda de penaltis. Manu Cecilio
Un portero con dos extremos

Un portero con dos extremos

A Agirrezabala no le seducía el fútbol de niño, Nico cree que el «plan de Dios» ha sido perfecto y Berenguer es dueño de un penalti inmortal

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Lunes, 8 de abril 2024, 01:02

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A Julen Agirrezabala no le seducía mucho el fútbol de pequeño. Prefería dibujar, especialmente animales. Veía documentales y enseguida se ponía a recrear sobre el papel leones, tigres, lobos. El balón estaba ahí, en un discreto segundo plano, un objeto más del patio de colegio, ...

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