De Marcos: «Las posibilidades de llegar a Europa son cada vez menores»

De Marcos, durante el entrenamiento de este miércoles. / Juan Echeverria

De Marcos admite que la temporada es decepcionante y afirma que «poner excusas sería de cobardes»

Robert Basic
ROBERT BASIC

Óscar de Marcos nunca se esconde y suele decir lo que piensa, una virtud que le aleja de los lugares comunes y de la corrección política con la que suele expresarse la mayoría de sus compañeros. El alavés observa la realidad tal y como es y asume sus consecuencias, como por ejemplo la decepcionante temporada del Athletic y un final de la Liga en el que solo un milagro podría elevar a los rojiblancos hasta la séptima plaza. «Las posibilidades de llegar a Europa son cada vez menores, está cada vez más lejos», ha manifestado esta mañana en Lezama, donde los jugadores han atendido a numerosos aficionados tras la sesión matinal. Evidentemente, ha subrayado la disposición del equipo de pelear hasta el final y no ha querido endulzar una campaña amarga con disculpas en forma de lesiones o diferentes contratiempos. «Poner excusas sería de cobardes», ha aseverado.

El lateral ha recordado que son «diez los puntos» que separan al Athletic de la séptima plaza -una brecha prácticamente insalvable- y que «no dependemos de nosotros mismos. Hay que ir sumando de tres en tres y si nos acercamos, creer en ello». Sabe que es una misión muy complicada, pero aboga por luchar hasta el pitido final y afrontar cada partido «como si nos fuera la vida en ello». Por eso solo tiene al Villarreal entre ceja y ceja, un rival muy duro y un campo que «siempre ha sido complicado para nosotros». Tanto es así que los rojiblancos encadenan 12 visitas sin ganar en el Estadio de la Cerámica -10 derrotas y dos empates-.

De Marcos ha subrayado que la «irregularidad» ha pesado demasiado en la temporada y que el Athletic no ha sido capaz de encadenar «tres partidos seguidos» a un buen nivel. También ha reconocido que individualmente muy pocos han estado a la altura y que eso se traduce en la mala clasificación. «Todo el mundo busca problemas para solucionarlos, pero es complicado. Si no, lo hubiéramos corregido».

A pesar de la situación en la que está el Athletic, el defensa exige competir hasta el final y hacerlo con la máxima ilusión. «Estamos en Primera División, jugamos en San Mamés, en el Bernabéu, quedan dos derbis -Real Sociedad y Alavés-... El que no quiera jugar estos partidos sería porque no le gusta el fútbol. Ojalá yo pueda estar en los ocho que quedan», ha rematado el de Laguardia.