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Los jugadores del Athletic celebran uno de los goles en Sevilla. Prensa2
Una primera vuelta histórica

Una primera vuelta histórica

El Athletic llega al ecuador de la Liga con 38 puntos en el casillero, su mejor registro en la jornada 19 desde que ganó el campeonato de la regularidad en 1984 (39)

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Jueves, 4 de enero 2024

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El Athletic está subido en una ola perfecta que debería permitirle surfear y superar todos los obstáculos que aparezcan en la segunda vuelta para acabar en los puestos europeos tras seis años de sequía. Los rojiblancos cerraron en Sevilla una primera parte histórica de la Liga, con una victoria y un botín de 38 puntos que no tiene comparación con ningún otro registro en los últimos 40 años. Para encontrar uno mejor habría que remontarse a la temporada 1983-1984, cuando tras 19 jornadas tenía 39 –aplicando la regla de los tres puntos por victoria, sin olvidar que aquel año la primera vuelta constaba de 17 duelos– y terminó levantando el título. Más allá de lo ocurrido en el Sánchez Pizjuán, donde el equipo volvió a pegar con el mazo, la trayectoria de los rojiblancos ya era impresionante. Con el actual formato del torneo de la regularidad, nadie con semejante botín se ha quedado fuera de la Champions. De hecho, los bilbaínos clausuraron la primera vuelta entre los cuatro mejores.

Más de uno se frota los ojos con la primera vuelta de los de Ernesto Valverde, quien cumple su octava temporada en el banquillo de San Mamés. En cuatro de las siete anteriores, la segunda parte del campeonato fue incluso mejor que la inicial. De todos modos, se antoja difícil superar la marca actual porque supondría rozar la perfección. Aun así, no hay que descartar nada porque este Athletic valiente y vertiginoso, que ataca en oleadas, presiona alto y avasalla a sus rivales con intensidad, velocidad y ocasiones, invita a pensar a lo grande. Ni el vestuario ni el cuerpo técnico quieren lanzar las campanas al vuelo porque el año pasado se cayeron en el momento de la verdad. Pero mucho debería descoserse este equipo para descabalgarse de la parte noble de la tabla, y no hay ningún indicativo que apunte en esta dirección. Todo lo contrario.

panoramica

El Athletic generó dudas en el estreno liguero. Perdió en San Mamés ante el Real Madrid (0-2) y más allá de la derrota, que entraba dentro de la lógica por la entidad del contrario, preocupó la manera en la que se produjo. El equipo, desdibujado y con poco fútbol, apenas ofreció resistencia, en vez de golpes daba caricias y nunca fue rival para los blancos. Quien más quien menos pensaba que la vida seguiría igual, en la misma línea de la campaña anterior, pero los bilbaínos apretaron el botón de turbo. Desde aquel día, los hombres de Valverde han ganado 11 partidos, empatado cinco y caído en dos, ambos a domicilio frente al Barcelona y la Real Sociedad. Se transformaron en un avión de combate que a veces se desvía ligeramente del rumbo marcado pero jamás pierde altura ni potencia de fuego.

Solvencia en casa y a domicilio

Los rojiblancos empezaron a pegar pronto con fuerza y a desplegar un juego agresivo, intenso, físico y de claro perfil ofensivo. Si Unai Simón es un seguro de vida bajo los palos, el único portero de la Liga en dejar la portería a cero en nueve jornadas, los hermanos Williams, Guruzeta y Sancet aportan el rock and roll en ataque. El mayor de los hermanos, que jugará la Copa de África y en el peor de los casos podría perderse hasta 10 encuentros con el Athletic, está haciendo el año de su vida. Lleva ocho goles, los mismos que el delantero donostiarra, mientras que Nico, Sancet y Vesga añaden tres cada uno. Dicho de otra forma, entre los cinco totalizan 24 de los 36 tantos del equipo (66,6%). Un dato que, por cierto, convierte al cuadro vizcaíno en el cuarto máximo anotador del campeonato, solo por detrás del asombroso Girona (46), Real Madrid (40) y Atlético (39).

El Athletic también ha cumplido con el reto de recuperar la solidez en San Mamés, donde el año pasado se le escaparon más de la mitad de los puntos en juego. Tanto es así que ahora mismo es el quinto mejor equipo local (23), únicamente por detrás del Atlético (28), Real Madrid (25), Girona (25) y Barcelona (24). El balance en La Catedral es de siete victorias, dos empates y una derrota. Y va también de maravilla a domicilio porque es el tercer visitante que más suma lejos de casa (15). Con este panorama no es de extrañar que los de Txingurri habiten en la parte alta acomodados en la Champions.

Porque los números actuales se parecen a los del curso 2013-2014, cuando el Athletic cerró la primera vuelta con 36 puntos y acabó con 70 –su récord histórico–, lo que le permitió terminar cuarto. Luego superó en la previa al Nápoles y se metió en la fase de grupos. Si los rojiblancos asemejan los registros de la segunda vuelta a los de la primera, no sería nada descabellado pensar en la pelea por la máxima competición europea. Ahora mismo tienen 12 puntos más que el año pasado, 14 que en el curso 2021-2022 y 17 que en la campaña 2020-2021. Todo indica que Europa está servida y que solo se trata de averiguar en qué mesa de las tres dispuestas por la UEFA se van a sentar a cenar los bilbaínos.

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