Jan Oblak realiza una parada durante un entrenamiento. / efe

Las primeras grietas en el blindaje de Oblak

Tras ser cinco campañas el portero menos goleado, el meta esloveno ha dado en lo que va de temporada síntomas de inseguridad y comete más errores

J. Gómez Peña
J. GÓMEZ PEÑA

Lo mejor que le puede pasar a un portero es que le coloquen la etiqueta de indiscutible. En marzo de 2015, en su segunda temporada en el Atlético, Jan Oblak tuvo que sustituir al lesionado Moyá en un partido de Champions ante el Bayern Leverkusen. La eliminatoria se resolvió en la tanda de penaltis. El meta esloveno sólo encajó dos y dio el pa

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