«Queremos que la gente se sienta orgullosa de cómo juega su equipo»

Eduardo Berizzo./EFE
Eduardo Berizzo. / EFE

Berizzo afronta con ilusión y optimismo el inminente estreno liguero y advierte de que lo más importante es construir una forma de jugar: «Ganar será la consecuencia de ello»

ROBERT BASIC

Eduardo Berizzo vive rodeado de certezas y pocas dudas, casi ninguna. Con esta fortaleza mental afronta el inminente estreno liguero de este lunes contra el Leganés, que vendrá a San Mamés con la idea de sobrevivir y se encontrará con un Athletic afilado y regenerado por dentro, anímica y futbolísticamente, listo para la batalla y la victoria. «Lo más importante es construir una forma de jugar. Ganar será la consecuencia directa de ello», ha advertido este domingo el técnico argentino, quien ha señalado que «hay 38 Ligas en un partido». Es una manera tan buena como cualquier otra de decir que no mira más allá de los próximos 90 minutos y que los objetivos se conquistan semana a semana, con convicción y fe en lo que se hace. No hace tanto verbalizó su deseo de conseguir que sus hombres le sigan no por galones sino porque creen en él, y la manera más adecuada de lograrlo es a través de una propuesta atractiva y valiente. «Queremos que la gente se sienta orgullosa de cómo juega su equipo», ha anticipado sus intenciones, que no son otras que seducir, agradar, ilusionar y honrar el escudo que lleva cosido en el pecho.

El preparado de Cruz Alta ha encerrado este domingo a sus hombres entre los muros de San Mamés y les ha hecho escuchar su silencio. Les ha pedido que miren a su alrededor, que se empapen de su energía y se lo imaginen suyo, porque mañana lo será y lo necesitarán. Forma parte de un ritual que explora la fusión entre el jugador y la grada, imprescindible para caminar juntos de la mano e ir en la misma dirección. «A ningún equipo le va bien si está desconectado de su afición», dijo hace unas semanas el 'Toto', quien invitó a su tropa a tomar la temperatura de su hogar. «Sobre todo a la gente que el año pasado no estuvo aquí. Hay muchos futbolistas nuevos y considerábamos que debían entrenarse (en La Catedral) para adaptarse al campo, al césped, ver el comportamiento del balón y sobre todo absorber el espíritu de San Mamés. Es un placer sentir su atmósfera», ha subrayado el argentino.

Ha afirmado que tiene ya todo definido en su cabeza y que dirá a sus hombres quiénes serán los que compondrán el bloque titular y los que se sentarán en el banquillo. «Soy de esperar hasta el último momento para confirmar el once. Pero dudas, ninguna», ha acotado. «Buscaremos plasmar en el campo lo que intentamos hacer». En este sentido, Berizzo ha avanzado que «para atacar bien hay que construir bien desde atrás. El Leganés defenderá fuerte y hay que ver cómo hacerles daño». De ahí que haya aludido a transiciones rápidas y certeras, un adecuado manejo de balón y la necesidad de funcionar con las ideas claras con el objetivo de llevar hacia adelante su concepto de juego. Ha evitado dar nombres y pistas sobre la formación inicial y lo único que ha confirmado es la baja de Iñigo Martínez. «Sería un riesgo incluirle. Su capacidad física está recuperada, pero es arriesgado reclutarle para este partido». ¿Y Raúl García podría arrancar en la medular? Ha acompañado su respuesta con una sonrisa. «Lo importante es que los mediocentros combinen bien».

Imponerse a Pellegrino

En el banquillo del Leganés estará Mauricio Pellegrino, argentino como él, de la misma provincia y con amigos en común. «Nos conocemos de enfrentamientos como futbolistas y será un desafío vencerle», ha resaltado, sin dar mayor trascendencia al duelo personal. Porque prioriza al colectivo, el estilo, la manera de expresarse en el campo y regalar una buena victoria a una afición que necesita ilusionarse de nuevo con el equipo. Tras un año ruinoso, el Athletic pretende reconciliarse con el fútbol y la grada y protagonizar un curso acorde a su potencial. «Queremos que la gente se sienta orgullosa de cómo jugamos», ha reforzado su mensaje. Sabe que se medirá a un bloque «organizado, fuerte defensivamente y con transiciones rápidas». Por eso insiste en la obligación de «manejar la pelota con precisión y buscar siempre la mejor jugada, no la primera. Hay que estar atentos a las pérdidas inoportunas, construir el fútbol con intensidad y ritmo y llevar el balón donde el rival no disponga de mucha gente».

Berizzo ha declarado sentirse «muy satisfecho» con el mes y medio de trabajo acumulado, aunque intuye que sus hombres aún no han alcanzado su punto álgido. Y eso es bueno porque deja margen al desarrollo, la evolución. «El equipo puede seguir creciendo, no hemos tocado nuestro techo», ha comentado en alusión a lo visto hasta ahora en el 'verde'. «Podemos avanzar más». ¿A qué aspira en esta temporada? «A ganar el próximo partido. Para ello -ha insistido- debemos construir una forma de jugar, y es lo más importante». Está a solo unas horas de levantar la vista y saludar a San Mamés.

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