Borrar
Raúl García suma 83 goles como rojiblanco.
Raúl García, discreto fuera del campo y un guerrero dentro

Raúl García, discreto fuera del campo y un guerrero dentro

Ha vivido pegado a un balón desde los cuatro años y colgará las botas a final de curso con los títulos de Copa y Supercopa como rojiblanco

Necesitas ser suscriptor para acceder a esta funcionalidad.

Lunes, 15 de abril 2024, 13:59

Necesitas ser suscriptor para acceder a esta funcionalidad.

Compartir

Raúl García ha decidido que ha llegado el momento de colgar las botas. A sus 37 años y, tras conquistar hace una semana la Copa del Rey en La Cartuja y la Supercopa en la campaña 2019-2020, dejará el fútbol a final de curso con un total de 813 partidos en el mundo profesional repartido entre Osasuna, Atlético y Athletic, además de dos encuentros amistosos con la selección. Su andadura arrancó en la temporada 2004-2005 cuando jugó sus tres primeros compromisos con la camiseta rojilla tras formarse en el filial pamplonés. Su buen hacer le ha llevado a lo largo de 20 campañas a convertirse en uno de los grandes nombres del fútbol español.

La pasada campaña, el navarro acababa contrato y prolongó finalmente su acuerdo hasta el 30 de junio de este año. Lo hizo prácticamente sobre la bocina. No dio ninguna importancia a los plazos, pero sí fue crítico sobre la manera en la que se desarrollaron los acontecimientos. «Me hubiera gustado haber tenido más conversaciones con el club, ya se lo he dicho a ellos. Es la mejor forma de que luego no haya problemas», señaló en su momento.

Su intención siempre había sido seguir en Lezama, aunque tuvo ofertas sobre la mesa para cambiar de aires. «Estaba más cerca de dejarlo que de irme a otro equipo», aclaró entonces sobre las propuestas que recibió. Al final ambas partes llegaron a un acuerdo que les ha llevado a sumar nueve campañas de alegrías y sinsabores. La historia concluirá en junio. Este curso su presencia en los planes de Valverde ha sido mucho más esporádica que lo que le hubiera gustado, aunque participó en la consecución de la 25 Copa del Rey de la entidad. Además de disputar algunas eliminatorias como contra el Rubí, en la final ante el Mallorca saltó al césped en la segunda mitad junto a Muniain y fue el encargado de abrir la tanda de penaltis. No le tembló el pulso. Los galones mandan.

Raúl García ha vivido pegado a un balón desde los cuatro años. Su familia dejó Irurzun y se trasladó a Zizur Mayor, donde germinó la pasión del chaval. Brotó una profesión, fructífera y hermosa, con la que ha reído y llorado. Pronto empezó a entrenar y a competir como federado en el Ardoi, club en el que tuvo su primera ficha, pero las calles seguían siendo su escuela de vida. Se hizo en el cemento. Tanto su padre como su tío y primo eran futboleros. El apoyo venía de serie. Veían a un joven decidido, con una mentalidad fuerte, empeñado en ser mejor cada día y resiliente en la adversidad.

Hubo momentos duros, en los que todo estaba al revés, pero en vez de hundirse salió a flote. Solo así se entiende que haya alcanzado la frontera de los 813 partidos que pueden ser más en las siete jornadas que restan para que concluya el curso. Discreto fuera del campo, afanado en transmitir su experiencia a los jóvenes, seguirá dando todo lo que tiene hasta que baje el telón. La consecución de una plaza para la próxima edición de la Champions -la presencia en Europa está asegurada para el Athletic tras ganar en La Cartuja- sería el broche de oro en su adiós.

En sus 356 batallas con los bilbaínos, Raúl García ha hecho 83 goles. De la actual plantilla, solo Iñaki Williams ha marcado más que él. De hecho, es el tercer jugador con más partidos en la historia de La Liga. Llegó a La Catedral como una gran apuesta en el mercado veraniego de la temporada 2015-16 y ha cumplido con creces a base de goles y derroche. Dejará el Athletic después de cumplir el sueño de ganar la Copa 40 años después.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios