Aplazado el Rayo-Athletic por el mal estado del campo de Vallecas

Aplazado el Rayo-Athletic por el mal estado del campo de Vallecas

La Comunidad de Madrid, propietaria del estadio, comunica al club y a la LFP que cierra el campo hasta que acaben las obras que deben garantizar la seguridad del recinto

Robert Basic
ROBERT BASIC

El retraso en las obras de mejora del Estadio de Vallecas y la falta de seguridad en el recinto deportivo, además de los problemas de salubridad, han obligado a intervenir a la Comunidad de Madrid, propietaria de la infraestructura, que comunicó este lunes su decisión de clausurar el campo hasta la finalización de los trabajos y dejó en suspenso el partido de este sábado entre el Rayo y el Athletic. El Gobierno autonómico transmitió al club y a la Liga que el estadio rayista no podrá acoger partidos con público hasta al menos mediados de octubre, por lo que los rectores del conjunto madrileño deberán buscar diferentes alternativas con el objetivo de resolver la celebración de al menos tres compromisos como locales: ante Athletic, Alavés y Espanyol. El de los rojiblancos quedó definitivamente aplazado –está pendiente de que se le asigne una fecha– y eso que se habían manejado otras opciones como jugar en San Mamés o en algún otro campo de la comunidad, fórmulas que no prosperaron.

Las quejas de los aficionados y de las peñas rayistas se venían sucediendo en el tiempo y, de hecho, hubo una reunión la semana pasada entre el club y la representación social del equipo madrileño en la que se trataron temas relativos al mal estado de Vallecas. El estadio disponía del certificado de seguridad en regla de cara al choque contra el Sevilla, pero los aficionados denunciaron las deficientes condiciones de la infraestructura e incluso sugirieron en la posterior cita con Fernando López –enlace institucional con los seguidores– y Felipe Luna –jefe de seguridad– plantear la posibilidad de invertir el orden del calendario ante el Athletic y jugar la tercera jornada en San Mamés.

En el partido contra el Sevilla, un niño cayó a unos escombros debido a una valla inacabada y por fortuna salió ileso, sin un rasguño. Fue la gota que colmó el vaso y que, entre otras cosas, motivó la reunión celebrada ayer a tres bandas entre la Comunidad de Madrid, el Rayo Vallecano y la Liga. A la conclusión de la misma, el Gobierno regional tomó la decisión de cerrar Vallecas hasta la finalización de las obras de mejora y el choque del sábado quedó aplazado. La LFP informó en un comunicado que el choque entre los vallecanos y los bilbaínos se pospone hasta una fecha «por concertar. Para los siguientes partidos –prosiguió–, la Liga trabajará para encontrar la solución más satisfactoria posible para todas las partes».

Sin petición de jugar fuera

La constructora Fonsan, encargada de los trabajos de mejora, pidió una prórroga de los tajos al Ejecutivo madrileño que ya ha sido aceptada. Al igual que la Real Sociedad y el Huesca, el Rayo pudo haber solicitado a la Liga jugar lejos de su estadio sus primeros encuentros pero lo descartó y ahora se ha encontrado con un escenario mucho más complicado de gestionar. La reforma, presupuestada en 1,2 millones de euros, busca eliminar los defectos de seguridad –apuntalar las gradas, garantizar la accesibilidad, facilitar los planes de evacuación–, acabar con las humedades e higienizar la infraestructura. Una vez suspendido el encuentro con el Athletic, el Rayo quiere salvar sus próximos dos duelos como local frente a Alavés y Espanyol.

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