La recuperación de Ibai: drenaje, paleodieta y gimnasio

Ibai a su llegada a Bilbao. / MAIKA SALGUERO

El extremo del Athletic se puso a trabajar nada más regresar a Bilbao. Sufre un esguince de tobillo del que aún se desconoce el grado

Javier Ortiz de Lazcano
JAVIER ORTIZ DE LAZCANOBilbao

Ibai Gómez no perdió un minuto. Nada más llegar a casa el domingo desde Getafe se puso manos a la obra para recuperarse de su esguince de tobillo derecho. Vio de nuevo el partido de su equipo mientras drenaba la articulación junto a su fisioterapeuta particular a base de un emplaste de traumel homeopático.

Muy activo en redes sociales, el extremo del Athletic ha anunciado que empleará este canal para dar comunicaciones constantes sobre su trabajo de recuperación. Lo hace por si «algún día a alguien le puede servir de ayuda». Y explica: «Habrá muchas más formas de recuperarse, pero creo que ésta en la que me va a ir mejor».

El atacante abandonó el Coliseum a los 15 minutos del partido ante el Getafe. Todavía no le han realizado las pruebas médicas que revelarán el alcance de la gravedad de su lesión. Se harán cuando la hinchazón haya remitido. Su entrenador, Gaizka Garitano, se pone en lo peor. «La lesión es para tiempo. Tiene bastante avería». Su compañero Iago Herrerín le vio el tobillo al acabar el partido. «Lo tiene como una bota», indicó. En función del grado del esguince serán dos o tres semanas de baja o hasta cerca de dos meses, lo que supondría el adiós a la campaña.

Recuperación con la paleodieta

Además del fisioterapeuta en su casa se presentó también otro de los miembros de su equipo, el nutricionista. Le dio la suplementación antiinflamatoria (glutamina, quintón isotonic, cúrcuma con pimienta, jenjibre, omega 3, vitamina C y zinc) y le indicó la cena. «No he tomado ningún medicamento», resaltó ayer

Ibai Gómez es un gran seguidor de la paleodieta, que se centra en el uso de los alimentos supuestamente disponibles antes de la revolución neolítica y se compone principalmente de carne, pescado, frutas, verduras, frutos secos y raíces. Excluye granos, legumbres, productos lácteos, sal, azúcares refinados y aceites procesados. Ayer cenó un caldo de huesos, zanahoria al horno, salmón, sardinas y frutos secos.

Los efectos se apreciaron de inmediato. «Hemos bajado la inflamación con el drenaje, la alimentación y la suplementación antinflamatoria» dijo antes de irse a dormir. Ayer mantuvo la zona inmovilizada con presoterapia y comenzó a realizar ejercicios en el gimnasio que tiene en casa de cara a que su condición física se vea lo menos afectada posible.