Remiro se despide del Athletic agradecido a Berizzo, Garitano y sus compañeros

Remiro, en un entrenamiento en Lezama./Manu Cecilio
Remiro, en un entrenamiento en Lezama. / Manu Cecilio

El futuro futbolista de la Real reconoce que ha sido un año duro: «A veces las cosas no son como uno desearía»

Juanma Mallo
JUANMA MALLO

Alex Remiro (Cascante, 24 años) se ha despedido del Athletic esta mañana a través de un nota colgada en las redes sociales. El futuro futbolista de la Real Sociedad, como ya adelantó 'Diario Vasco' y EL CORREO, ha empleado esta 'carta' para agradecer a sus compañeros el «respeto» que la han mostrado durante esta temporada, en la que no ha jugado ni un minuto por su rechazo a renovar un contrato que vence el 30 de junio, y la empatía y la comprensión de los dos entrenadores que ha tenido este ejercicio, Eduardo Berizzo y Gaizka Garitano. También reconoce el meta navarro que «no ha sido un año fácil. A veces las cosas no son como uno desearía y hay que saber asumir la realidad con madurez y profesionalidad».

Se refiere este jugador que no ha llegado a debutar con el primer equipo a que ha pasado un año en blanco, debido a que no aceptó la oferta de renovación presentada por la directiva de Josu Urrutia, y ésta decidió que no disputaría ni un minuto, orden que Berizzo asumió. Con el cambio de equipo de gobierno en Ibaigane, Aitor Elizegi y Rafa Alkorta realizaron un intento para reconducir la situación, pero resultó infructuoso. Remiro ya tenía pensado marcharse, y se negó a prolongar el contrato. De ahí que no haya disputado ni un minuto y se vaya a la Real, aunque en su nota no hace referencia a por que equipo fichará. Se limita a: «Busco nuevos retos ilusiones que me permitan seguir mi camino y hacer lo que más me gusta, jugar al fútbol y realizarme como jugador».

Después de lograr el ascenso en calidad de cedido con el Huesca, el navarro regresó a Bilbao. Y se encontró con Kepa y con Iago. Él, sin embargo, dejó claras sus intenciones: «No vengo a ser el suplente de nadie», dijo en una entrevista con este periódico. Pero, con la permanencia del ahora portero del Chelsea, se veía condenado a ese papel. Sin embargo, las piezas fueron cayendo. El de Ondarroa se marchó a Inglaterra. Y Herrerín se lesionó en la pretemporada. ¿Qué ocurrió? Pues que Remiro se convertía en el teórico titular y que Unai Simón, cedido en el Elche, tenía que regresar. Y se llega el primer partido de la Liga. En San Mamés, contra el Leganés. Y salta la sorpresa. Remiro, ni convocado. ¿Por qué? Por no renovar con el Athletic, como indicó Berizzo.

Las discrepancias para rechazar la renovación fueron económicas. Antes de concluir 2017, el Athletic le ofertó 650.000 euros. Poco después, pasó a poner sobre la mesa 800.000 euros, aunque no se le garantizaba formar parte de la primera plantilla. Seguía sin renovar. Hasta que con la marcha de Kepa se le propuso una ficha de un millón de euros, con aumentos de 100.000 euros en cada uno de sus cinco años de contrato. Tampoco, a pesar de que con una serie de incentivos podía llegar a las dos millones de euros.

De este modo, Urrutia y su equipo le dejaron en la grada. Elizegi trató de que renovara. Incluso Garitano dijo que era uno más. Pero se encontraron con un muro, como su antecesor. Y Remiro se marcha a la Real. Este miércoles dice adiós. «Hoy me despido de la que ha sido mi casa durante estos últimos 10 años. Quiero mostrar mi agradecimiento a la institución que me ha dado la posibilidad de cumplir el sueño de convertirme en futbolista profesional. Y a todas y cada una de las personas que me han ayudado a formarme como futbolista y a crecer como persona».

Y pasa a este curso: «Quiero hacer mención especial a mis técnicos esta temporada, Eduardo Berisso y Gaizka Garitano, excepcionales profesionales, empáticos y comprensivos, y a todos mis COMPAÑEROS, con mayúsculas, un auténtico grupo humano, que con tanto cariño y respeto me han tratado desde el primer momento. Y finalmente, cómo no, también a mi familia que siempre ha estado a mi lado y me apoyado en los momentos difíciles. A todos ellos, gracias de todo corazón».