Nico Williams: «Es una ilusión que no pude vivir el año pasado, esperamos ganar la final»

Su colocado remate al palo derecho que batió a Oblak da el pase al equipo bilbaíno a disputar la final

CARLOS NIETO

Un sonriente Nico Williams atendió a los micrófonos de Movistar en el césped del estadio Rey Fahd después de celebrar la remontada con su madre, quien le esperaba impaciente en la grada. «Está muy emocionada, me ha dicho que me lo merezco y que siga trabajando, que hay que seguir. Es un momento inolvidable para nosotros dos (por su hermano Iñaki), es un placer estar con él en el campo», dijo el pequeño de los hermanos, el autor del gol de la remontada que clasificó al Athletic a otra final de la Supercopa.

«Ha sido un palo duro el gol del Atlético, pero nos sabemos reponer y así ha sido. Ellos tienen una calidad de locos, con jugadores top y hemos sabido manejarlos», comentó respecto a un rival que acabó con uno menos por la expulsión de Giménez. Nico también se acordó de Muniain, el 'MVP' del partido tras fabricar ambas jugadas de gol. «Muni es un mago, le doy las gracias por todo lo que ha hecho por mí».

Con vistas a la final del domingo (19.30 horas) ante el Madrid, Williams está preparado ante el enésimo desafío rojiblanco. «Estamos listos para cualquier reto, sabemos que el Madrid es un rival muy duro pero vamos con todo. Es una ilusión que no pude vivir el año pasado y esperamos volver a ganar la final», sentenció con una sonrisa de oreja a oreja el héroe del partido.

Por parte del conjunto madrileño fue Jan Oblak el encargado de atender a la prensa. «Estamos encajando muchos goles a balón parado este año, la mayoría por fallos nuestros y no méritos del otro equipo», dijo el guardameta esloveno. «No hemos hecho un buen partido, el plan no era ese, sino presionar y tener más el balón. No ha salido así y hay que levantarse, cabeza arriba, corregir errores y mejorar muchísimo», lamentó en un tono muy crítico con la deriva de un equipo alejado de la cabeza de la Liga y que no ha cumplido en la Supercopa con su papel de favorito para estar, al menos, en la final.

«Veníamos a ganar la Supercopa, un título bonito, pero estoy seguro de que el equipo se va a levantar en el próximo partido», sentenció antes de dejar sus palabras más duras. «Las palabras no valen nada, hay que hacerlo en el campo».