De repente todo cambió

La segunda parte del Athletic permitió a los de Valverde sumar un nuevo triunfo

OSKAR TABUENKA/CRISTINA PINTOR

El Senado ensalza la segunda parte del Athletic.

Oskar Tabuenka

Ritmo altísimo

Tras los últimos resultados, el Athletic no se podía permitir otra derrota en San Mamés frente a un Villarreal al que no se le da nada bien La Catedral.

Valverde optó por Raúl García, primera vez titular esta temporada, para sustituir al lesionado Iker Muniain. Los rojiblancos arrancaron el partido con la intención clara de ahogar la salida de balón de los amarillos. El Villarreal, por su parte, intentaba imponer un ritmo más bajo y desarticular así ese ritmo vertiginoso que le gusta imponer a los de Valverde. Solo en la recta final de la primera parte los rojiblancos consiguieron su objetivo y fueron superiores al equipo de Quique Setién, aunque sin lograr generar situaciones claras de gol.

En la reanudación el Athletic salió como una apisonadora, imponiendo un ritmo altísimo, ejerciendo una presión muy intensa y siendo muy vertical. Los castellonenses eran incapaces de frenar las acometidas rojiblancas, viéndose desbordados en todo momento por el ritmo impuesto por el Athletic.

Cristina Pintor

De menos a mucho más

Las segundas partes sí fueron buenas. Despertaba el Athletic después del descanso y tomaba los mandos de un partido con escaso fútbol en los primeros cuarenta y cinco minutos. Quique Setién planteaba un partido sin ritmo. El cántabro prefería guardar el balón y no exponerse al juego de los de Valverde. Un punto en San Mamés parecía ser un buen premio para un recién llegado al banquillo del submarino amarillo. El Athletic, por su parte, no encontraba el modo de meterle una marcha más a un encuentro demasiado lento para los intereses rojiblancos. Los leones no conseguían darle ritmo, tocar, combinar y abrir las bandas.

Todo cambiaba tras el descanso. Las palabras de Valverde fueron efectivas, el Athletic se hacía con el dominio del partido y buscaba la portería de Rulli. Acoso y derribo pero con demasiadas ocasiones desperdiciadas. Iñaki Williams sí conseguía batir al portero argentino para poner el broche de oro a una gran acción de Raúl García.

Qué importante el gol. A partir de ese momento el Athletic marcó el ritmo, el Villarreal no reaccionó con un centro del campo desbordado y los leones se volcaron. Cabe destacar la reacción del Athletic y los tres puntos conseguidos para distanciarnos del Villarreal.