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La plantilla ofrece a San Mamés la Copa. Manu Cecilio
Un San Mamés abarrotado se rinde a los campeones al grito de «Txapeldunak»

Un San Mamés abarrotado se rinde a los campeones al grito de «Txapeldunak»

Muniain y De Marcos saltan al campo con la Copa ante el fervor de los hinchas del Athletic y el pasillo del Villarreal y de los vencedores de 1984. Es la quinta vez que se superan los 50.000 espectadores

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Domingo, 14 de abril 2024, 18:34

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Una semana después de que en la madrugada del domingo el Athletic se proclamara campeón en La Cartuja, San Mamés ha acogido la última etapa de la extensa celebración del equipo rojiblanco. El objeto más deseado desde hace cuatro décadas por los athleticzales y que tanto ha obsesionado, el trofeo de Copa, ha llegado por fin al césped de San Mamés.

La hinchada cantaba a voz en cuello «Txapeldunak, txapeldunak» para celebrar el emotivo momento en el que Iker Muniain y Óscar de Marcos han encabezado Copa en mano la salida de los campeones al césped.

El último y esperadísimo acto ha consistido en el pasillo que han realizado los jugadores del Villarreal y los campeones de 1984 mientras la plantilla del Athletic saltaba al césped con la Copa conquistada en Sevilla y la ovación entregada de un San Mamés abarrotado.

Ha sido un homenaje que ponía los pelos de punta. Los primeros en pisar el césped han sido los últimos campeones, los de 1984, que en primer lugar han sido homenajeados por Marcelino y sus jugadores y luego se han puesto al final del pasillo para aplaudir ellos también a sus sucesores.

Gloria en las gradas

El ambiente ha sido espectacular y cargado de emotividad. Las gradas estaban repletas. Las entradas se habían agotado hace días. Nadie quería perderse el inolvidable momento. El club ha indicado al descanso que se han citado 50.061 espectadores. Son justo 2.000 menos que el récord en la vuelta de la semifinal de Copa ante el Atlético de esta campaña. El hecho de que la grada del Villarreal no tuviera ni la mitad del aforo cubierto ha restado unos centenares de espectadores.

Es una entrada espectacular, la quinta vez en su historia en la que el nuevo campo rojiblanco reúne más de 50.000 espectadores. Además de ante el Atlético sucedió frente al Osasuna (pasada campaña) y en esta ante la Real Sociedad y el Barcelona.

La fiesta de la Copa estuvo además cargada de simbolismo. Los dos capitanes, Iker Muniain y Óscar de Marcos, encabezaron el grupo de campeones al salir con el trofeo al campo. Dos jugadores que habían perdido las cinco anteriores jugadas por este club y que por fin encuentran el premio que tanto han perseguido.

El ambiente en el estadio era eléctrico. La hinchada no quiere que esta fiesta termine. El gran vacío rojiblanco con la Copa se ha cerrado. La gloria vuelve a las gradas de San Mamés.

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