Pacheta ha dejado su sello personal en el Valladolid. / Efe

Con el sello de su entrenador

Tras un arranque complicado que le situó en puestos de descenso, el Valladolid de Pacheta mejora jornada a jornada en sensaciones y resultados

IÑIGO AGIRIANO Bilbao

Tras su descenso hace dos temporadas, el máximo accionista del Valladolid, Ronaldo Nazario, decidió prescindir de Sergio González, el entrenador que había logrado el ascenso y dos permanencias consecutivas pero al que se le había atragantado su tercer año. Quizás cansado de su idea de fútbol, enfocada a lo defensivo, el espíritu brasileño de Ronaldo le pedía un juego más vistoso y atrevido. Para ello contrató a José Rojo, Pacheta, cuya primera campaña fue fantástica. Junto al Eibar y al Almería, el Valladolid compitió por el ascenso directo en todo momento y lo hizo con un fútbol asociativo y alegre. De hecho, fue el máximo goleador de la categoría de plata. Una vez consumado el ascenso, la duda residía en si el estilo valiente de Pacheta podría aplicarse en la élite con una plantilla tan modesta. Las primeras jornadas no invitaron al optimismo. Aunque dejaron tramos de buen fútbol, los pucelanos solo ganaron uno de los seis primeros partidos y se metieron en puestos de descenso. El encuentro ante el Getafe fue un punto de inflexión. El Valladolid ganó a domicilio con buen fútbol y sabiendo reponerse a los golpes del rival. Todo ha cambiado desde entonces. A esa victoria reparadora, los blanquivioletas han sumado otras tres y un empate hasta colocarse a la misma distancia del descenso que de los puestos de acceso a Europa.

Sistema y modelo de juego

Admirador declarado de Marcelo Bielsa, quien le entrenó durante unos meses en el Espanyol, Pacheta comparte con el argentino su idea de fútbol. Dispone a su equipo en un 4-3-3, donde los roles son los habituales: laterales con mucha capacidad ofensiva, un pivote posicional, dos volantes sujetándose en los pasillos interiores, extremos pegados a la línea de banda y un delantero con mucha movilidad. Al entrenador de Salas de los Infantes le gusta que su equipo se asocie y llegue ordenadamente al campo rival, haciendo hincapié en el concepto de 'viajar juntos' con el objetivo de estar bien colocado para abortar las posibles transiciones del adversario. Al principio de temporada le costaron mucho las primeras progresiones; no es casualidad que sea el equipo que más pases ha fallado en campo propio. Sin embargo, ha mejorado mucho en este aspecto. Se vio en el encuentro ante el Elche, donde creó una gran cantidad de ocasiones. Defensivamente, el Valladolid trata de presionar en bloque alto, con los extremos saltando sobre centrales y los laterales estirando su posición, tratando de obstruir todos los caminos de progresión del rival.

Masip mejora al equipo

En la portería, el veterano Asenjo (25) comenzó como titular, pero una lesión dio la oportunidad a Jordi Masip (1), cuyas buenas actuaciones le han confirmado en el once. En el eje de la zaga, la pareja más habitual ha sido la formada por Joaquín (24) y el canterano del Real Madrid Javi Sánchez (5), aunque los marroquíes Feddal (3) y El Yamiq (15) también han dispuesto de oportunidades. En el lateral derecho el titular era Luis Pérez (2), hasta que una lesión le apartó de los terrenos de juego. Su puesto lo han ocupado los canteranos Iván Fresneda (27) y Lucas Rosa (39). En la izquierda el veterano Escudero (18) llegó esta campaña y se ha hecho dueño de la posición. Olaza (12) es la alternativa.

Trío de centrocampistas

Posiblemente en el medio campo sea donde más se aprecia la idea de Pacheta. En esa línea se juntan tres futbolistas de perfil similar, pero con características específicas para sus diferentes roles. Roque Mesa (17) es el pivote posicional, escoltado por Álvaro Aguado (6), que en ocasiones se sitúa a la altura de Mesa, pero tiene mayor libertad para descolgarse. El más cercano a los atacantes es Kike Pérez (4), un futbolista de mucha calidad y capacidad para el último pase. Las alternativas han sido Monchu (8) y Mickaël Malsa, (14) ambos llegados este verano.

Irrupción de Sergio León

En las bandas el titular indiscutible es Óscar Plano (10), una auténtica institución en un club donde ya cumple seis temporadas. En la otra banda han alternado Iván Sánchez (21) y Gonzalo Plata (7), un joven extremo ecuatoriano que, cuando tiene el día, puede ser un auténtico quebradero de cabeza para las defensas rivales. En la delantera, las dos principales opciones eran Shon Weissman (9), máximo goleador la pasada campaña, o Sergi Guardiola (16), que jugó cedido en el Rayo. Sorprendentemente, ambos han sido desbancados por Sergio León (7), que se ha ganado la titularidad a base de goles. Lleva cinco y es el máximo artillero del equipo.