«Es una semana especial y quiero ganar, pero luego que al Eibar le vaya bien»

Ander Capa, este jueves en el entrenamiento. /J. Echeverria
Ander Capa, este jueves en el entrenamiento. / J. Echeverria

Ander Capa dice que se formó como «futbolista y persona» en el conjunto armero y su corazón está dividido, pero ahora solo piensa en sacar los tres puntos en el derbi

Robert Basic
ROBERT BASIC

Ander Capa no pudo jugar aquel 21 de octubre del año pasado en Ipurua, aunque entró en el vestuario de su antiguo equipo, charló con sus excompañeros y amigos y también con José Luis Mendilibar, quien le tuvo a sus órdenes en el conjunto armero. ¿Y qué le dijo? «Simplemente que estuviese tranquilo y que el momento llegaría». El de Zaldibar se refería así a sus crónicas ausencias de los planes de Eduardo Berizzo, para quien era invisible. «Cuando vine tenía pocos minutos y no tenía la misma confianza que en el Eibar, y tampoco me la transmitían desde el cuerpo técnico», ha recordado el lateral este jueves en Lezama. No existía para al argentino y con la llegada de Gaizka Garitano todo cambió, tanto que ahora es uno de los indiscutibles en el esquema del entrenador deriotarra. «Me ha aportado mucho. Le conocía de antes, cuatro años –en el conjunto armero–, y el míster me ha transmitido esa confianza». Palabra clave en el vocabulario del defensa, de nuevo cargado de horas de fútbol, que el sábado verá enfrente la camiseta que sudó durante siete temporadas. «Es una semana especial y quiero jugar contra el Eibar y ganarle, pero no que luego le vaya mal. Que después siga consiguiendo victorias».

El portugalujo habla con mucho cariño del club armero, en el que recaló con 19 años y prácticamente aprendió todo del fútbol. Llegó allí cuando los guipuzcoanos estaban en Tercera, luego en Segunda B, Segunda A y finalmente participó en el milagro del ascenso. «He crecido allí como jugador y persona. Era un chaval y desde el primer momento el Eibar me lo ha dado todo. Fui evolucionando cada temporada, a mejor, y después tuve la oportunidad de venir al Athletic, que era mi sueño. Y aquí estoy, cumpliéndolo». Tanto él como Dani García y Yuri se cambiaron como locales en el vestuario de Ipurua, con Gaizka Garitano y Patxi Ferreira en el banquillo, una circunstancia que Capa enmarca en la buena dinámica del club en el que aprendió todo lo que sabe. «Están haciendo las cosas muy bien y salen jugadores. El crecimiento está ahí», ha afirmado.

El lateral ha admitido que el del sábado ser un «partido bonito» para él, aunque ha puesto el acento en la consecución de los tres puntos. «Que se queden en San Mamés». Ha subrayado que solo guarda «buenos recuerdos» de su etapa como armero, pero no ha dejado de constatar la importancia de seguir sumando y de dar continuidad a los buenos resultados obtenidos bajo la dirección de Garitano. «Ellos están en un buen momento y saben a lo que juegan, pero nosotros también», ha subrayado Capa, quien intuye por dónde irán los tiros el sábado en San Mamés. «Tienen un estilo que conocemos muy bien. Juego por las bandas, centros, balones a delanteros y a raíz de eso pisar y estar en el campo contrario. Nosotros debemos aprovechar la velocidad de Williams a las espaldas de los centrales y también llegar por los costados».

Derbi tenso, agresivo

Capa ha recordado que se trata de un «derbi» y que en estos partidos tan especiales siempre hay «mucha tensión, ganas y agresividad. Quieres imponerte a tu rival y más cuando es un choque de este nivel». En este sentido, confía en que San Mamés empuje como en los últimos compromisos y lleve al equipo hasta la victoria. «Nos da mucho. La afición está muy volcada con nosotros, nos alienta en cada momento y desde el campo lo notamos. Es un plus que nos aporta cuando no tenemos fuerzas y es lo que nos hace tirar hacia adelante». Eso sí, y al igual que su entrenador, no quiere ni oír hablar de Europa, sino que se escuda en la importancia del compromiso más próximo. «Solo miro el siguiente fin de semana», ha acotado.

Capa es consciente de que el Athletic acusa la falta de gol –solo Huesca y Valladolid marcan menos que los rojiblancos–, pero ha precisado que la construcción de una casa empieza por los cimientos y no por el tejado. «Cuando llegó Gaizka, lo primero que nos dijo fue que teníamos que ser una defensa sólida. Es lo que hemos hecho y estamos reconstruyendo desde atrás hacia adelante. Ahora tenemos que darle más ímpetu al balón parado». Cuando se le ha preguntado por los tres delanteros del Eibar –Charles, Enrich y Kike García–, el lateral les ha definido como «rematadores a los que hay que encimarles». Y ha añadido: «Fuera del área son unos tanques».