A Sevilla con convicción y determinación

Jon Aspiazu
JON ASPIAZU

El Athletic cierra la temporada en el Pizjuán aspirando a conseguir la clasificación para la Conference League, pero dependiendo del resultado del Villarreal. Los rojiblancos necesitan afrontar la cita con convicción y determinación e, independientemente del resultado final, reparar las percepciones negativas que aparecieron en algunos partidos definitivos de amargo recuerdo.

El sistema táctico que emplea el Sevilla de Julen Lopetegui se basa en el 1-4-3-3 y tiene un perfil eminentemente ofensivo. En los dos últimos partidos en casa, en los que los sevillistas no han podido pasar del empate contra equipos que luchan por evitar el descenso, el entrenador guipuzcoano ha introducido una pequeña variante táctica para dibujar el 1-4-2-3-1, asentándose con dos medios centros de posición y concediendo libertad de movimientos al Papu Gómez.

En la fase ofensiva del juego el Sevilla, dependiendo de la presión del equipo contrario, sitúa un centrocampista entre los centrales para, a través de la superioridad numérica (3 x 2), procurar una salida ordenada y limpia del balón. Intentan posesiones largas con circulaciones fluídas.

Los laterales son muy ofensivos y se colocan adelantados, determinando la amplitud del juego y actuando como si fueran falsos extremos. Esta posición arrastra a los teóricos extremos a zonas más interiores (circunstancia más evidente con Lamela y Ocampos que con Corona) con la intención de desubicar al lateral y romper la uniformidad de la línea defensiva. Muchos centros y pases profundos.

El centro del campo mantiene la capacidad de asociación, aunque en este tramo final de la temporada el juego hispalense es más espeso, los ataques más previsibles y al equipo sevillista le cuesta desnivelar los partidos.

En el ataque, En Nesyri, estira al equipo contrario con movimientos en profundidad. Además, con un poderoso juego de espaldas a la portería ayuda a su equipo a mantener la posesión.

En el aspecto defensivo los sevillistas son un equipo consistente, el menos goleado de la competición. Organizan la presión alta adelantada ante el saque de meta rival, obligando al contrario a asumir riesgos en la salida o a dividir la posesión desplazando el balón en largo.

Bono (13) ambiciona conquistar el trofeo Zamora. En plena madurez y continuo crecimiento, se muestra confiado en el juego con el pie. Regular, se hace grande en la portería y manda en el juego aéreo.

En la línea defensiva, Navas (16) y Montiel (2) compiten en el lateral diestro. Destacan por sus cualidades ofensivas y proporcionan profundidad y amplitud al juego. En el eje central de la zaga aparecen los intocable s Koundé (23) y Diego Carlos (20). Forman una pareja absolutamente fiable. El defensa francés continúa progresando. Poderoso, rápido, indiscutible, seguro con la pelota y enérgico en las disputas aéreas. El brasileño posee una fortaleza física envidiable, desplaza el balón con criterio y es muy peligroso en el balón parado. Acuña (19) percute continuamente por la banda izquierda. Potente, se posiciona alto y llega con peligro para centrar muchas veces al área.

Delaney (18) ocupará el pivote defensivo. Energía, trabajo, equilibrio y agresividad.

Rakitic (10) aporta experiencia, visión de juego y capacidad de trabajo. Jordán (8) demuestra versatilidad para alternar la organización y las llegada al área.

Ocampos (5) adquiere protagonismo en cualquiera de las bandas. No ha mantenido el nivel de la temporada anterior, pero siempre es un motivo de preocupación para las defensas. Insistente, porfiador, vertical, le está faltando claridad en sus acciones. Corona (9) juega preferentemente por la banda izquierda. Velocidad y desequilibrio.

Papu Gómez (24) ejerce como interior, media punta o falso extremo. Asociativo, talentoso, con libertad de movimientos para organizar los ataques.

En la delantera vuelve a surgir En Nesyri (15). Solo cinco goles en liga. Sin mucha capacidad asociativa, rompe con criterio a los espacios. Rafa Mir (12), máximo goleador con nueve tantos, es la alternativa al delantero marroquí. Poderío físico, fija a los centrales y también busca los espacios.