Siempre hay futuro

Pello Salaburu
PELLO SALABURU

Igual es que tampoco somos tan distintos. Desde que el fútbol ha entrado en esta espiral obscena de sueldos desmesurados (el mercado, dicen), nuestros jugadores han ido dejando en segundo lugar su inmenso amor a los colores y han comenzado a preocuparse más por esas suculentas ofertas que alegran la cartera y ayudan a moldear un poco -al estilo d

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