Socios del Athletic proponen vincular los sueldos de los jugadores a objetivos deportivos

Socios del Athletic proponen vincular los sueldos de los jugadores a objetivos deportivos

El club recopila en un documento peticiones e inquietudes de la masa social recogidas en siete reuniones de 'Bazkideen Hitza'

Robert Basic
ROBERT BASIC

Hace unos meses, el Athletic puso en marcha el proyecto 'Bazkideen Hitza' con el objetivo de tomar el pulso a la masa social rojiblanca y conocer sus inquietudes relativas al presente y el futuro del club. En marzo, abril y mayo, cerca de 300 socios y Gatze Abonoak participaron en siete reuniones celebradas en un escenario de excepción como San Mamés, donde los dueños de un sentimiento único pudieron expresar sus preocupaciones y formular peticiones que Ibaigane ha recopilado en un documento de 12 páginas que constituye una valiosa herramienta de trabajo. Todavía es pronto para sacar conclusiones y construir sobre un terreno aún virgen, pendiente de ser abonado con más reflexiones a partir de septiembre, pero las mesas redondas han alumbrado temas que invitan a la reflexión y actuación. Lo que no admite dudas es que la filosofía es intocable, que Lezama debe ser inmune a los cambios electorales, que la necesidad de mejorar la animación es evidente y, como algo novedoso y al menos digno de estudio, hay socios que proponen vincular los sueldos de los jugadores a la consecución de los objetivos deportivos.

Encuesta

En todas las mesas de trabajo ha estado el presidente del club, Aitor Elizegi, quien firma una carta introductoria a modo de resumen de las necesidades y sensibilidades detectadas en las mesas de trabajo. Subraya que se «repiten preocupaciones e ilusiones» respecto a la creación de la «grada de animación» y asevera que «hay evidencia de que mantener la filosofía, con sus precisiones –no especifica cuáles–, se presenta mayoritariamente como un axioma». Es decir, que a pesar de que hubo socios que abrieron el melón del modelo rojiblanco casi nadie, o muy pocos, están dispuestos a alterar una forma de competir única. Elizegi también constata que el «trabajo de Lezama es mirado con lupa» y observa que la masa social exige «inculcar el orgullo de pertenencia» a los futbolistas, además de comprobar que los asistentes a los actos no solo aprueban sino insisten en seguir fortaleciendo la sección femenina.

El material recopilado por el club, que simplemente es un acta notarial de las propuestas formuladas por los socios participantes en las reuniones de 'Bazkideen Hitza', se divide en tres grandes áreas: deportiva, social e institucional. Y es ahí donde se reflejan las sugerencias y los consejos que, en teoría, deberían reforzar los pilares que sostienen a una entidad centenaria y su particular modo de batallar en la élite. La gente considera que la excelencia debe ser una premisa básica en Lezama, donde a su juicio se precisa de «entrenadores contrastados y de máximo nivel». También se sugiere «impulsar medidas e iniciativas» que permitan retener a las principales figuras y evitar por tanto la fuga de talentos. En este sentido, la cantera es un concepto sacralizado por los asistentes, a los que además les gustaría ver al Bilbao Athletic en Segunda A.

«Evitar el acomodamiento»

En la sección deportiva y bajo el epígrafe 'Primer equipo masculino', los socios invitan al club a que evite el «acomodamiento de los futbolistas» y que fomente la «competencia para aumentar el nivel». En este sentido, el documento recoge la petición de «incluir el logro de objetivos como parte esencial de los contratos». Una demanda muy interesante que permitiría a Ibaigane vincular parte de los emolumentos que perciben los jugadores a las metas deportivas materializadas y previamente acordadas con los gestores de la entidad. Sencillamente, y como ejemplo, argumentan que no se puede cobrar lo mismo si el equipo entra en Europa o si se queda fuera.

Una vez más quedó claro que la animación en San Mamés «debe ser una prioridad» y se propuso habilitar un espacio con «precios asequibles». En cuanto a la filosofía, se expusieron dos cuestiones: reforzarla (no se toca) o abrir un proceso de reflexión que «plantearía la inclusión de los descendientes de vascos (diáspora), peñistas e hijos de peñistas» e incluso la creación de la «cantera global». Según las reflexiones de Elizegi expuestas en la parte introductoria, el modelo rojiblanco goza de una protección absoluta y, por tanto, no admite modificaciones que alteren su singularidad.