A subirse en el trampolín

Gaizka Garitano trabajó ayer con sus hombres a puerta cerrada para pulir los últimos detalles del partido de esta noche. /Juan Echeverría
Gaizka Garitano trabajó ayer con sus hombres a puerta cerrada para pulir los últimos detalles del partido de esta noche. / Juan Echeverría

El Athletic recibe hoy al Eibar con la intención de resolver el choque conun triunfo que le permita hacer buenos los tres puntos de Huesca y volar

Robert Basic
ROBERT BASIC

Más que un derbi, que también, el partido de esta noche es un trampolín. Queda todavía un mundo en el Liga, que respira agitada al tener las costuras tan apretadas, y el Athletic sabe que toca tomar el impulso casi definitivo hacia otras realidades. El Eibar también, su rival, que al igual que los rojiblancos está en una dinámica positiva y quiere dejar de mirar hacia abajo de una vez por todas. Gaizka Garitano sonríe cuando oye la palabra Europa –«venimos de la zona de descenso», recordó tras la victoria en Huesca– y los jugadores andan con pies de plomo con este tema, aunque les brillan los ojos cuando lo abordan. No hay ninguna duda de que ganar al vecino dibujaría un escenario diferente y permitiría pensar en metas más nobles. Ahora mismo, las matemáticas dicen que el suelo continental está a seis puntos.

El Athletic no olvida de dónde viene y el terreno que ha recorrido hasta romper con el miedo y sentirse más o menos seguro. Es verdad que un objetivo impensable hasta hace nada como Europa requeriría de un sprint final memorable y que solo se ha dado una vez en este siglo. Fue en la campaña 2014-2015, cuando en la actual jornada el equipo contabilizaba 27 puntos –tres menos que ahora– y terminó metiéndose en las competiciones continentales vía séptimo puesto. En los últimos 14 compromisos los rojiblancos sacaron 28 de los 42 puntos en juego (66,6%) y ahora sería un registro a repetir, sin saber aún si la séptima plaza daría acceso este año al ruedo europeo.

Tanto Garitano como Mendilibar presumen de buenas rachas a las que aspiran a dar continuidad en San Mamés. Curiosamente, los dos equipos solo han perdido un partido en las últimas diez jornadas y se muestran sólidos y difíciles de batir. El Athletic cayó ante la Real Sociedad en Anoeta y el Eibar frente al Barcelona en el Camp Nou, los dos únicos clubes que han sido capaces de tumbar a los rojiblancos y a los azulgrana en dos meses y medio. En este período, los bilbaínos han sacado 19 puntos y los armeros 13 y esta noche testarán la firmeza de su fútbol.

Muniain y De Marcos, bandas

Garitano recupera para el derbi a Dani García y a Óscar de Marcos, que no pudieron estar en Huesca por sanción, por lo que las únicas bajas son las de los lesionados Aritz Aduriz e Iñigo Lekue. El mediocentro de Zumarraga recuperará su sitio en la sala de máquinas en detrimento de Mikel San José y el alavés se acomodará por delante de Capa en la banda derecha, mientras que en la otra actuará Muniain con Raúl García en la media punta. El técnico sacará la artillería pesada porque sabe que no es el momento de guardarse nada; al revés, es ahora cuando hay que apretar el acelerador ante un rival que también saldrá con su once de gala –solo falta Ramis– y ante el que buscará impulsarse hacia arriba.

El partido reúne todos los ingredientes para convertirse en un bonito espectáculo, además de propiciar reencuentros interesantes y con mucha historia en común. En el Athletic hay tres rojiblancos con pasado armero –Capa, Dani García y Yuri– y Garitano estuvo 11 años en el Eibar, seis como técnico y cinco como futbolista. Por contra, Mendilibar entrenó a los bilbaínos y Arbilla aprendió en Lezama. Por cierto, el navarro ha advertido de que el «Athletic vuelve a ser el que era». Y, además, jamás ha perdido en San Mamés con los armeros.