Sudar y sufrir en Lezama

Aduriz también ha hecho las duras pruebas físicas. /Fernando Gómez
Aduriz también ha hecho las duras pruebas físicas. / Fernando Gómez

Jugadores del Athletic completan una dura jornada de pruebas físicas que combina carreras y trabajo en gimnasio

Robert Basic
ROBERT BASICBilbao

El balón no ha corrido esta mañana por el césped del campo número uno de Lezama. Solo se escuchaba el sonido de las botas, la fuerte respiración de los jugadores y el silbato que marcaba el ritmo de la carrera. También llegaba algún que otro grito de ánimo del reducido público que estaba en la grada, cobijado bajo los paraguas para protegerse de la intermitente lluvia. La plantilla rojiblanca ha completado una exigente jornada de pruebas físicas aprovechando la semana del parón, que permitirá a Gaizka Garitano testar y mejorar la condición física de sus hombres y preparar con mimo el partido del próximo día 29 en Girona. La victoria ante el Atlético forma ya parte del pasado y ahora quedan por delante diez jornadas para intentar echar el resto y pelear por un puesto en Europa.

El primer grupo compuesto de una decena de futbolistas ha pisado la hierba a las 10.30 horas. Enseguida se han hecho parejas: Beñat y Balenziaga; Williams y Unai López; Córdoba y Núñez; Dani García y Susaeta; y De Marcos y Yuri. Nueve picas blancas y rojas conformaban el circuito de la carrera. Tocaba someterse al test de Course-Navette, pensado para comprobar la resistencia del deportista. Se trata de llegar a tiempo de un poste a otro acompañado de una señal sonora que marca los ritmos y que, al no funcionar la máquina, se ha hecho como toda la vida: con un silbato. Eran dos series de diez minutos cada una y el sufrimiento se iba apoderando poco a poco de los rojiblancos. Sus rostros eran el espejo del esfuerzo realizado, que luego se recogía en datos. Todos han cumplido más o menos con la frecuencia exigida, algunos mejor y otros no tanto.

Toma de datos

Conforme avanzaban las pruebas volaban las prendas. Había que despojarse de la ropa que molestaba. Una chaqueta era pateada por un sufridor al paso por una de las picas. «¡Dos minutos! Un minuto!», se escuchaba la voz que avisaba de los tiempos. Señal de que cada vez quedaba menos. Al acabar el test, el primer grupo se ha retirado al interior de las instalaciones de Lezama y ha dejado su sitio a otros siete compañeros: Capa, Nolaskoain, Mikel Rico, San José, Raúl García, Ibai e Iturraspe. Y vuelta a empezar. Carrera, miradas ausentes y toma de datos. Luego también ha podido verse a Sancet, Lekue, Aduriz y Guruzeta. Más de lo mismo. Mientras tanto, en el campo número tres se entrenaban los porteros. Unos pocos aficionados han dedicado cánticos al Athletic y a Iago Herrerín. El balón seguía sin rodar. «Ya os podéis ir, no hay mucho más que ver», ha dicho cariñosamente Aduriz a la grada, que le ha respondido con ánimos.