Susaeta: «Espero que me superen porque significará jugar en Europa»

Susaeta, primero a la izquierda, ayer en Lezama./Jordi Alemany
Susaeta, primero a la izquierda, ayer en Lezama. / Jordi Alemany

Celebra sus 500 partidos con una entrevista en la web rojiblanca, en la que califica de «privilegio» estar junto a Iribar y Rojo, y asegura que su mejor momento ha sido levantar la Supercopa

J. MUÑOZ

Parco en palabras, largo en hechos, el eibarrés Markel Susaeta, 31 años, el hombre de las estadísticas inmaculadas, el '14' de la banda derecha solidario con sus compañeros, ha concedido una entrevista a la web del Athletic para celebrar los 500 partidos oficiales con el primer equipo a lo largo de doce temporadas, un hito que alcanzó el pasado miércoles en el Sánchez Pizjuán -en la vuelta de octavos de Copa- y que lo coloca como el quinto futbolista que más veces ha vestido la camiseta del club bilbaíno por detrás de Iraola (510), Etxebe (514), Rojo (541) e Iribar (614). «Espero que mis compañeros me superen, porque eso quiere decir que el Athletic juega en Europa», declara el delantero, que si bien tiene a Iraola y Etxebe a tiro de piedra y podría superarlos esta temporada, ya es el rojiblanco más alineado en torneos continentales (75 encuentros).

«He tenido la suerte de estar en uno de los mejores equipos del Athletic de los últimos años. Casi parecía normal jugar en Europa. Hoy estamos viendo que es difícil», señala Susaeta, que resume su vida en el Athletic, desde que era un crío y jugaba en las categorías inferiores de Lezama hasta su debut con la primera plantilla en el Camp Nou, con una sola palabra: «Sentimiento». Lo tenía de pequeño y ahora. «La misma ilusión que desde el principio», agrega.

Las dos leyendas

Para el jugador eibarrés, 56 goles y 86 asistencias, el mejor recuerdo hasta ahora es haber levantado «un título con el Athletic, la Supercopa (2015), que era mi principal objetivo desde que llegué». La mera idea de que su nombre aparezca junto a dos leyendas como Rojo e Iribar es algo que le enorgullece y, aunque no los vio jugar por ser de otra generación, los conocía de pequeño, de modo que figurar a su lado en el libro de honor del club, y también con Iraola y Etxebe, representa «un honor, un privilegio para mí».

A la pregunta de si pensó cuando era un muchacho que alcanzaría medio millar de partidos con el Athletic, el único equipo de su vida, respondió que ni lo pensó, que él avanzaba a paso a paso. «Con 9 años tu objetivo es del alevín B pasar al A. Cuando se hacen los descartes vienen los nervios y cómo vas a llegar al primer equipo. Una vez que lo haces ni se te pasa por la cabeza que puedes conseguir tantos partidos, y gracias al trabajo se ve que se puede llegar».

 

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