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Lo que no se vio del último día de Muniain en San Mamés: lágrimas, abrazos y un pasillo de leyenda

Lo que no se vio del último día de Muniain en San Mamés: lágrimas, abrazos y un pasillo de leyenda

El capitán se retiró en el minuto 63 entregándole el brazalete a Óscar de Marcos, en un gesto muy emotivo ya que el de Laguardia será el nuevo líder del vestuario el próximo curso

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Lunes, 20 de mayo 2024, 08:49

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Iker Muniain vivió ayer una de las tardes más emotivas de su carrera. Fue su último día en San Mamés con la camiseta del Athletic y el brazalete de capitán. El adiós de una leyenda que debutó con solo 16 años y se marcha con el Athletic en lo más alto tras la consecución de la Copa cuarenta años después.

Era un día de muchas emociones en La Catedral. Se percibió entre los más de 40.000 hinchas que acudieron a la cita a pesar de las duras condiciones meteorológicas y en el rostro de Muniain, que saboreó cada instante del encuentro sabiendo que era el último.

La historia quiso que el capitán rojiblanco se despidiese con gol. Era el minuto 19 de partido cuando Muniain aprovechó un centro preciso de Nico Williams para mandar el balón a la red. El 2-0 daba matemáticamente el quinto puesto al Athletic. Dos minutos antes, su compañero Raúl García también había marcado su gol en el día de su adiós. El último de su carrera deportiva en San Mamés.

No podían salir mejor las cosas para el Athletic. Y en el minuto 63 se produjo el momento más esperado de la tarde. Ernesto Valverde ordenaba el cambio del '10' rojiblanco por Jaureguizar. San Mamés se vino abajo: «¡¡¡Iker, Iker, Iker...!!!». Las cámaras enfocaban al protagonista, a la estrella de la Txantrea que se marcha por la puerta grande. La lluvia aportaba un toque épico a la escena.

El capitán, antes de abandonar el terreno de juego por última vez, cedía el legado del brazalete a su compañero Óscar De Marcos, que será el nuevo líder del vestuario tras la marcha de Muniain. Los dos se fundieron en un emotivo abrazo que conmovió a todo el estadio.

Los hinchas jaleaban y ovacionaban a la ya leyenda del Athletic. Muniain agradeció el gesto. Se giró y saludó al público en repetidas ocasiones. Traspasó la línea de banda, le deseó suerte a Jaureguizar -un joven que irrumpe en el primer equipo- y abrazó a Ernesto Valverde.

Cuando Muniain se sentó en el banquillo, se rompió. Las cámaras de televisión captaron la imagen del capitán llorando. Lekue le dio ánimos y el juego continuó. Veinte minutos después llegaría el turno de Raúl García, que también fue sustituido para recibir la ovación de San Mamés.

Pasillo a una leyenda y comunión con la grada

Fue tras el pitido final cuando se vivieron los momentos más emotivos de la ya entrada noche en Bilbao. El Athletic anunciaba por todo lo alto la renovación de Óscar de Marcos hasta 2025 y Muniain se dirigía a su compañero con el brazalete de capitán en la mano. Un cambio simbólico de liderazgo que enterneció al público.

Minutos antes, el capitán recibió dos bonitos cuadros, uno de ellos con su camiseta del Athletic enmarcada. Sus compañeros y miembros del cuerpo técnico hicieron dos filas y Muniain y Raúl recibieron un bonito homenaje en forma de pasillo.

El último acto del capitán y Raúl tuvo lugar junto a la grada de animación. El equipo se acercó al fondo norte para agradecer a los hinchas el apoyo mostrado a lo largo de temporada y los protagonistas de las despedidas cantaron junto a ellos.

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