Undabarrena busca despegar en Portugal: «He ido ganando ritmo»

El exrojiblanco milita en el CD Tondela, donde es titular y décimo en la tabla tras ocho partidos en la Primera División lusa

JAVIER BELTRÁN

Una de las perlas de Lezama, internacional en categorías inferiores y superando un par de lesiones graves que ralentizaron su imparable proyección, Iker Undabarrena, cambia de tercio en su vida deportiva para catapultarse en Portugal. A sus 26 años, el centrocampista, un perfil de 6 con visión de juego e inteligente en el campo, milita en el CD Tondela con la intención de explotar tras dos últimas escalas instalado en la exigente Liga SmartBank.

Undabarrena, que jugase en España en Segunda División en el Tenerife y el Sabadell, se insertaba en verano a las filas del CD Tondela, equipo de Primera División en Portugal tras descender con el club catalán a la Primera RFEF junto a Gorka Guruzeta, ahora en el seno del SD Amorebieta. Un club humilde en el país vecino, pilotado por Pako Ayestaran y su segundo, David Berenguer.

El centrocampista de Gorliz, que ha firmado en este proyecto hasta junio de 2023, se va integrando en la Liga lusa, con un equipo en el que milita como cedido el central francés de la Real Sociedad, Sagnan, además del español Manu Hernando, ex del Real Madrid Castilla y Racing de Santander, más el portero sueco con experiencia en el Tenerife, y en el fútbol vizcaíno con Portugalete y Somorrostro, Philip Tear. La nueva vida de Unda gira alrededor de Tondela, una ciudad interior próxima a Oporto, a algo más de una hora por carretera, en el distrito de Viseu, región Centro y comunidad intermunicipal de Viseu Dão-Lafões, con 31.000 en su término municipal.

Iker Undabarrena fue una apuesta firme del CD Tenerife con el técnico José Luis Oltra como valedor. El prometedor mediocentro pudo renovar en Bilbao el verano de hace tres campañas, pero prefirió marchar para trazar su camino lejos del paraguas de Lezama poniendo tierra y mar de por medio: «Necesitaba estabilidad y tranquilidad», señalaba. Firmó tres temporadas en el club chicharrero, una apuesta a medio plazo. Aterrizaba tras esquinar una lesión de larga duración, necesitaba un poco de estabilidad para recuperar su status: «El Tenerife confió mucho en mí y siempre le estaré agradecido», comentaba.

En el Bilbao Athletic dejaba su réplica, Unai Vencedor. «Hubo un interés en renovarme, pero yo creo que por el momento, por la situación del primer equipo, que había mucha gente y un nivel alto, era la oportunidad y el mejor momento para salir de casa, salir de mi zona de confort. Y no me arrepiento para nada de haber salido de allí», deslizaba después de superar esos periodos de inactividad con entereza. Una experiencia que le hizo madurar a pasos agigantados y, sobre todo, «valorar el día a día, cada entrenamiento, cada partido que pueda jugar. Son momentos jodidos, que tienes que trabajar solo muchas veces por tu cuenta y ganas en madurez, aprovechar los momentos que te da el fútbol», zanjaba.

Más titular en el Sabadell

Sin embargo, no terminó de explotar en la isla, aunque sí jugaba con regularidad en la zona ancha del Heliodoro Rodríguez López junto a Luis Milla. En el CE Sabadell fue más titular, totalizando 36 partidos, 34 en el once inicial, pero con la losa del descenso para sus integrantes. A sus 26 años, Undabarrena, tras un inicio titubeante de su nuevo equipo con Ayestaran a la cabeza, comentaba que «es cierto que no estamos en un buen momento de resultados, pero el equipo está trabajando bien, con la confianza de que podrá superar esta mala dinámica. Es hora de hablar en el campo, de hacer lo que trabajamos en la jornada».

Dicho y hecho, el CD Tondela se instala en el ecuador de la tabla, décimo en la tabla tras ocho partidos, con tres partidos ganados, ninguna equis y cinco derrotas en una lista que lideran los clubes más afamados: Benfica, Oporto y Sporting de Portugal. El volante vizcaíno fue suplente en los tres primeros partidos de la Liga Bwin de Portugal, pero desde entonces ha convencido como un pilar en los planes de Pako Ayestarán.

«He ido ganando ritmo, obteniendo mejores sensaciones en el campo, conociendo a mis compañeros y lo que quiere el entrenador. No les hemos dado muchas alegrías a la afición, pero esperemos que sea en los próximos partidos», lanza Unda, que busca reivindicarse en una Liga atractiva, no muy lejos de su Gorliz natal, y con la maleta repleta de proyectos para el futuro tras haber esquivado todo tipo de trabas.