Jon Uriarte, con varios directivos, en un acto ante compromisarios. / Athletic club

Uriarte califica de «mala» la situación del Athletic y promete rendir cuentas incluso «cada trimestre»

A unos días de su primera Asamblea como presidente, descarta hacer una «revolución» y pide la afluencia masiva a San Mamés

J. Gómez Peña
J. GÓMEZ PEÑA

Jon Uriarte califica de «mala» la situación económica del Athletic. «Estamos en una inercia negativa, con 37 millones de reducción del patrimonio y las provisiones cada temporada. Hay que equilibrar gastos e ingresos y hacer del Athletic una entidad sostenible», se propone. En ese plan de socorro, el presidente del club se compromete a rendir cuentas ante los socios de manera «anual» e incluso «trimestral». Quiere que San Mamés se llene siempre. El vídeo en el que ha lanzado este mensaje de alarma es el primer paso en esa campaña de comunicación con los aficionados del Athletic.

«Esta situación no es nueva. Hay que afrontarla con urgencia y corregirla lo antes posible», apunta. «No vamos a entrar a lo loco. No queremos hacer ninguna revolución. Ahora estamos analizando el diagnóstico que hicimos, área a área. Hemos iniciado un proceso de reflexión», añadió. Eso sí, recuerda que la junta directiva «no ha estado parada». «Hemos tomado decisiones -subraya-, sobre todo en el área deportiva. Hemos decidido sobre 120 personas que finalizaban contrato en junio. Hemos traído a Sergio Navarro, responsable de Lezama. Hemos fichado a Ernesto Valverde y a su equipo». Ha citado también los contratos firmados con Capa, Guruzeta, Herrera y Morcillo. Y el de Xabier Arrieta en el equipo femenino.

En el plano social, Uriarte destaca el acuerdo para la celebración del partido con el Chivas, los pasos dados para la celebración del 125 aniversario del club y el diálogo fluido con la grada de animación. «Hemos puesto el foco en aumentar la asistencia. Necesitamos un San Mamés lleno. Hemos facilitado la cesión de carnets de socio. Queda mucho por hacer...», asegura. Y de todos esos pasos a dar, Uriarte y la junta informarán a la masa social. «Queremos máxima transparencia para rendir cuentas de nuestro trabajo y para que entre todos podamos transformar el club», se fija el presidente como meta en este contexto económico hostil.

Sin anunciar grandes medidas financieras, Uriarte ha recordado en su exposición los proyectos ya incluidos en su programa electoral, que, en muchos casos, ya están en marcha, como la creación de una comisión para la grada popular y el Gazte abono.

En el área de Negocio, se ha iniciado una reflexión estratégica sobre la marca Athletic textil y se contempla el uso de la explanada del Athletic para un nuevo concepto de 'match day'. También se van a negociar las condiciones con los 'sponsors', incluido el principal (Kutxabank).

Cláusulas por objetivos

En el área Deportiva, se implementará un nuevo método de cantera centrado en el desarrollo y la evolución individual. Se apuesta por la formación educativa y el cuidado de la salud mental. La profesionalización llegará a cada puesto de Lezama en todas las categorías. Se creará el departamento de Rendimiento. Se aplicará tecnología de vanguardia, análisis y datos en todos los procesos de entrenamiento y formación. Y las categorías masculina y femenina quedarán integradas.

Además, se incorporará un coordinador de psicología de reconocido prestigio. Y habrá cláusulas contractuales por objetivos en los distintos estamentos del club, aunque no desveló el efecto de esta medida en los sueldos de la primera plantilla, el capítulo al que se destina casi la totalidad de los ingresos.

La economía también juega al fútbol. A menos de una semana de la primera asamblea de socios bajo la presidencia de Jon Uriarte, sus directivos han pulsado el interruptor de alarma. Jon Berasategi, director general del club, destacó el miércoles el desequilibrio entre los ingresos y los gastos y la necesidad de adoptar acciones «inmediatas y contundentes» para no agotar en dos años la provisión (los fondos de reserva). Pese a que el Athletic posee un patrimonio neto de 103 millones, provisiones por valor de 60 millones y ser «uno de los clubes más solventes de laLiga», el futuro está lleno de incertidumbre si no se toman medidas correctoras, según Berasategi.

Además, el efecto de la pandemia (ha supuesto la pérdida de 50 millones), el Athletic carga con un gasto salarial de 116 millones, que es, prácticamente, «el cien por cien» del dinero que ingresa. El cambio de fiscalidad le ha supuesto un incremento de 10 millones en gasto y, a juicio de Berasategi, el club ingresa por derechos televisivos 20 millones menos de lo que le corresponderían por su «implantación y arraigo social».

En esta conyuntura, el primer presupuesto elaborado por la junta directiva de Uriarte asume unas pérdidas de 5,9 millones para la temporada 2022-23. Y eso después de recurrir a 27 millones de la hucha de las provisiones. Durante la campaña electoral, el actual presidente se comprometió a explorar nueva vías de financiación para «generar 30 millones más al año si tocar las cuotas ni el nombre de San Mamés».

De esta forma quiere suturar la sangría, que amenaza con vaciar la caja de la provisiones (que hoy contiene 60 millones) en sólo dos años. En las últimas tres temporadas, la reducción del patrimonio neto y la provisión ha sido de 110 millones. A 37 por campaña. A esa velocidad cuesta abajo quiere ponerle freno la junta presidida por Jon Uriarte.