Uribe-Echevarría avisa que el Athletic navega en «aguas turbulentas», pero que su equipo lo llevará a buen puerto

Uribe-Echevarría, rodeado por su equipo en el Azkuna Zentroa. /Fernando Gómez
Uribe-Echevarría, rodeado por su equipo en el Azkuna Zentroa. / Fernando Gómez

El excontador presenta su plancha en sociedad y califica su candidatura como una «aventura maravillosa» en la que solo caben medidas «creíbles e implantables»

Robert Basic
ROBERT BASIC

Después de una semana de campaña y de intensos contactos con la masa social rojiblanca, Alberto Uribe-Echevarría ha presentado esta mañana de forma oficial su candidatura y ha presumido del equipo con el que espera ganar en las urnas a Aitor Elizegi y convertirse en el nuevo presidente del Athletic. En un acto celebrado en una carpa levantada en el atrio de la Alhóndiga, justo debajo de la pantalla gigante del sol, el economista bilbaíno se ha dado un baño de masas arropado por personalidades relevantes del mundo del deporte y de la política y ha desglosado los perfiles de los 16 miembros de su plancha, que han escuchado encendidos elogios de sus perfiles y trayectorias profesionales. Al terminar la exposición, el excontador, rodeado de su grupo de trabajo, ha tirado de metáfora para recrear el contexto en el que se mueve ahora mismo el club que pretende dirigir. «Tenemos un barco sofisticado que navega en aguas turbulentas, pero conocemos el rumbo y disponemos del equipo perfecto para llevar al Athletic».

El candidato había llegado con mucha antelación, cuando la carpa estaba prácticamente vacía. Solo unas cuantas personas a las que estaba atendiendo con atención, pendiente de la hora y de las personas que se acercaban a la 'zona cero' del acto central de su campaña. Al final se ha poblado y Uribe-Echevarría invitó a los integrantes de su plancha a acompañarle en el estrado. Sus primeras palabras han sido de agradecimiento y entonces ha calificado su salto electoral como una «aventura maravillosa» en la que no caben inventivas ni experimentos, solo medidas concretas e implantables que piensa ejecutar de aquí a 2022 si logra ganarse la confianza de los dueños del club. «Son compromisos, no ideas generales», ha deslizado el economista, quien ha invitado a todos los presentes y a la masa social rojiblanca a juzgarle al término de una legislatura que pretende conquistar el próximo día 27. «Quiero que me digan si hemos cumplido o que nos recriminen si no lo hemos hecho», ha subrayado.

Entonces ha procedido a presentar uno por uno los 16 miembros de su plancha. Ha empezado por Javier Aldazabal, uno de los hombres fuertes de su candidatura, a quien ha cubierto de flores y le ha proyectado de cara a futuro. «Sería un magnífico presidente y algún día lo será», ha aseverado Uribe-Echevarría. Conviene recordar en este punto que el exsecretario de la junta saliente ha sido la primera opción para suceder en el cargo a Josu Urrutia, pero su firme negativa de hacerse con las riendas del club -y luego de algún compañero más- ha colocado bajo los focos al economista bilbaíno, quien finalmente ha aceptado el reto de dar continuidad a la gestión de los últimos siete años y medio. En segundo lugar ha mencionado a Silvia Muriel, vicepresidenta segunda, de la que ha destacado su capacidad de «aguante, compromiso y liderazgo». El podio lo ha cerrado Mario Fernández hijo -su padre estaba entre los asistentes-, una cara nueva y que proviene de un grupo distinto, un «abogado de prestigio» que ya había trabajado con el ahora candidato.

Momento emotivo

A Uribe-Echevarría se le veía cómodo y, tras elogiar la figura de Izaskun Larrieta, extesorera y aspirante a contadora -«quiero que sea la voz de mi conciencia», ha dicho de ella-, se ha emocionado al presentar a Iñaki Ahedo. Ha guardado silencio durante unos segundos, ha bajado la mirada y luego, con un poco de esfuerzo, ha comentado que se trata de una persona especial. «Es el primer amigo que tuve, a los tres años». Ya recuperado, ha tirado de humor y anécdotas, como que le lleva «un mes de antigüedad como socio» y no es algo que el otro lo lleva bien. Entonces ha proseguido con el resto de los integrantes de su plancha y al final se ha detenido un momento en los «11 ejes programáticos» que vertebran su proyecto y que ayer había presentado a los medios de comunicación. En este sentido, ha recalcado que «hace falta experiencia para llevar a Athletic a lo más alto» y ha apuntado hacia la pantalla: «Por esto nos podréis juzgar», ha dicho en alusión a las promesas electorales adquiridas y asumidas.

Antes de dar por concluido el acto de presentación, Uribe-Echevarría ha querido reforzar su mensaje con una serie de apreciaciones que, en cierto modo, también ha caído en el buzón de Aitor Elizegi, un rival al que, por cierto, no ha mencionado ni una sola vez. «Hemos hecho un esfuerzo de concretar las propuestas. En el programa no hay nada en lo que no creemos, no hay ninguna medida que no se pueda implantar y no planteamos nada que sea un brindis al sol». Cuando ha pisado el resbaladizo terreno de la animación, el excontador ha insistido en que la conversión de San Mamés en una caldera es «responsabilidad de todos». Y ha añadido: «Si alguien cree -en clara alusión a su contrincante electoral- que con una grada se soluciona todo, se equivoca». Para acabar, y una vez más, ha empleado el eslogan «queremos generar ilusión, no hacer ilusionismo» y ha rematado con una frase que ha sido seguida por los aplausos. «Nos gusta soñar con un Athletic txapeldun; para todo lo demás preferimos estar despiertos».