Ellos llegan y no perdonan, esa es la diferencia

Un Madrid con pegada se llevó los tres puntos proponiendo muy poco

OSKAR TABUENCA Y CRISTINA PINTOS

El Athletic jugó muy serio y ambicioso contra un rival con mayor puntería y calidad en el remate.

Oskar Tabuenka

Una genialidad de Benzema

Valverde no improvisó a la hora de confeccionar su once inicial, donde Paredes estrenaba titularidad para recibir a un Real Madrid en el que Ancelotti dejaba en el banquillo a Kroos y a Modric. El guion en el arranque fue similar al de los últimos partidos en La Catedral contra el Espanyol y Osasuna. Los rojiblancos ejercieron una presión intensa, incomodando la salida de balón del equipo blanco y poniendo en apuros la meta de Courtois. La diferencia apareció cuando una genialidad de Benzema destrozó el buen trabajo del Athletic. El gol dejó tocado al equipo y el Real Madrid se empezó a sentir más cómodo. En la segunda mitad, Valverde movió el banquillo y cambió el dibujo colocando a Guruzeta junto a Iñaki como segundo punta. Los rojiblancos metieron en su área el equipo merengue por momentos, pero fueron incapaces de marcar. Un Madrid con pegada se llevó los tres puntos proponiendo muy poco.

Cristina Pintor

Empuje y actitud

El Real Madrid venía arrastrando en los últimos partidos un bajo nivel defensivo y en San Mamés se esperaba darle continuidad a esta carencia. Todo lo contrario a lo imaginado. Los leones salían, en las dos partes, a por todas dominando en los minutos iniciales, pero sin conseguir el premio buscado y fue el Madrid quien marcó primero. Golpe durísimo en el minuto 24, Benzema adelantaba a los de Ancelotti con un golazo de mucha calidad. Hay cosas que no se pueden discutir. Balón de Oro ante el que no puede hacer nada Unai Simón. El Athletic tendría las suyas, pero sin conseguir perforar la portería de Courtois. Valverde no daba el partido por perdido y los cambios daban el último empujón, Guruzeta, Muniain y Ander Herrera. El Athletic se merecía el premio del empate; la actitud y el empuje en todo el partido no tuvieron recompensa. Ellos llegan y no perdonan, esa es la diferencia.