San Bartolomé, agarrado por un contrario en un partido. / EC

Víctor San Bartolomé no encuentra su sitio en el Bilbao Athletic

Desde hace ya dos meses, el centrocampista del filial no entra en las alineaciones de Patxi Salinas pese a tratarse de una de las esperanzas de Lezama

JAVIER BELTRÁN

En el último partido del Bilbao Athletic ante el Tudelano, con Beñat Prados lesionado por un pinchazo muscular, Víctor San Barlolomé podía haber sido el elegido para suplir al volante navarro, pero Patxi Salinas optó, como en las últimas ocho jornadas de la Primera RFEF, por inclinarse hacia otras opciones. El elegido fue Naveira, de 6, escoltado por Gerenabarrena y Rementeria. En el segundo acto entraron en la zona ancha Diarra y Guruzeta. San Bartolomé permaneció de nuevo en el banquillo de Lezama, sin entrar en liza en la reparadora victoria (1-0), con tanto de Ewan Urain, el último en vestirse de corto. El pivote de Barakaldo no juega desde hace justo dos meses ante el Celta B.

Hasta esta jornada 29, San Bartolomé sólo ha saltado al campo en 15 encuentros. Y eso que es su cuarta campaña en el seno del Bilbao Athletic, en la que promocionó en la temporada 17-18, con 18 años, interviniendo en 8 partidos mientras los compaginaba con los del Basconia. En los últimos ocho partidos de la Primera RFEF ha permanecido en la reserva, sin sumar ni un solo minuto.

Con Patxi Salinas asumiendo el mando, parecía que iba a contar con sus servicios gracias a su experiencia en el equipo. En su estreno supliendo en el banquillo a Imanol de la Sota, lo alineó de titular ante el San Sebastián de los Reyes, con Prados y Diarra en la zona ancha, pero en Calahorra ya no jugó, subió Gerenabarrena. Ante el Extremadura, tampoco. Ni frente a la Cultural Leonesa. Volvió a enseñar su dorsal 8 en Vigo para medirse al talentoso Celta B (4-1), con Prados y Gerenabarrena en la sala de máquinas. Pero ya desapareció totalmente de escena desde ese 29 de enero en Balaídos.

Esperando su oportunidad

Con la última racha victoriosa (13 de 15 puntos), la derrota en Talavera y el nuevo triunfo ante el Tudelano (16 de 21 puntos), el técnico de San Adrián no ha variado prácticamente su once salvo obligado por las lesiones de Agirrezabala en el arco y de los extremos Luis Bilbao y Malcom. En el centro del campo, apenas ha cambiado la decoración. Con el fichaje de Rementeria como cedido del CD Mirandés en enero como recurso polivalente, la apuesta de Gerenabarrena desde el Basconia como un fijo por su despliegue físico, un indiscutible Prados salvo lesión o sanción, Diarra mostrando músculo o con la versatilidad de Guruzeta, San Bartolomé aguarda una oportunidad que se le resiste.

Víctor San Bartolomé (26-10-1999) está en perfecto estado de revista, olvidadas las lesiones que le han purgado en las últimas campañas. Había superado obstáculos en forma de varios pinchazos musculares, además de un edema en un tobillo o molestias en los isquiotibiales que le habían impedido gozar de la continuidad que requiere un centrocampista de larga zancada (1'86) y llegada como el baracaldés. Siempre se ha caracterizado por el talento y las facultades para abarcar muchos metros del campo y lanzarse al área contraria. En teoría, el sustituto natural de Sancet tras promocionar al primer equipo, e internacional en categorías inferiores con la selección española.

Ingresado en Lezama desde Alevines procedente del Pauldarrak baracaldés, unas dolencias en la espalda le lastraron en juveniles tras ser campeón de Euskadi Sub-16. En una época clave a caballo con el Basconia, apenas disputó quince partidos en dos campañas entre el Juvenil de Honor y en el segundo filial rojiblanco antes de ya asentarse en el Bilbao Athletic. Arrancó muy fuerte en su primera campaña completa en el filial con 28 partidos y 4 goles, pero que ha ido perdiendo fuelle. Patxi Salinas suele agitar el avispero si los planes se tuercen. Víctor San Bartolomé, de 22 años, debe perseverar en los ocho encuentros que restan para sellar la permanencia.