Williams vuelve a marcar en San Mames dos años después

Williams celebra el gol ante el Sevilla con Muniain. / IGNACIO PÉREZ | E. C.

Ante el Sevilla, el delantero rojiblanco ha sacado a relucir su mejor virtud, la velocidad

MIKEL GARCÍA

La sequía de Iñaki Williams por fin ha llegado a su fin. El delantero del Athletic llevaba más de dos años sin anotar gol en San Mamés en el torneo liguero y ante el Sevilla puso fin a la mala racha. El último tanto del atacante databa del derbi contra el Eibar el 4 de diciembre de 2016.

Aquel día los rojiblancos se impusieron por 3-1. Ante el Sevilla, Williams sacó a relucir su mejor virtud, la velocidad. Aprovechó un balón de Iñigo Córdoba al espacio y tras pisar el área y desharcerse de Kjaer con un quiebro alojó el balón en la escuadra. Un tanto de una brillante factura, que ha tardado veinticinco meses en llegar.

Pero después llegaría en el minuto 84 su segundo gol que ha levantado a San Mamés con una jugada impresionante en el que ha logrado rebasar a la defensa hispalense y tener la sangre fría de chutar pese a la salida del portero. De nuevo, la velocidad vital a la hora de marcar un tanto que ha enloquecido a los aficionados rojiblancos.

Dos golazos que sirven para que Williams por fin se libere de la losa que llevaba acuestas y que tanto le estaba pesando. Con estos tantos, suma siete en competición liguera e iguala su segunda mejor marca desde que ascendió al primer equipo de la disciplina rojiblanca la temporada 2014/15.

«Ha sido una gozada»

Al término del partido, Williams confesaba haber sido «una gozada» el partido ante el Sevilla, tras haber aprovechado los «espacios» que dejó el rival para lograr los dos goles. «Cuando tengo espacios me siento muy cómodo y la verdad es que ha sido una gozada«, a los micrófonos de beIN SPORTS, a los que reconoció que fue »increíble lo vivido hoy« en San Mamés.

«Estamos muy contentos y yo personalmente me siento muy feliz. Volver a meter en San Mamés después de tanto tiempo, después de haber trabajado tanto y después de la situación en la que estábamos era muy importante« ganar, destacó. Para el delantero bilbaíno, «hoy el equipo ha dado más que la cara, la afición ha estado enchufadísima y la verdad es que todo ha salido redondo«.

Ya en el aspecto personal, desveló que está «muy contento y muy feliz» por haber «podido acertar desde el centro de la delantera», por haber aportado «eficacia y profundidad» al ataque rojiblanco como le suele pedir su compañero Aritz Aduriz. «Cuando me la dan en carrera lo intento hacer lo mejor posible y solo he tenido que tener la tranquilidad y la pausa que muchas veces me dice Adu. He tenido suerte, porque los balones han ido a la cazuela«, añadió.

Williams reparó en que su equipo sabía que «había que llegar a los últimos minutos aunque fuese con el gancho» en un partido que «iba a ser difícil y complicado, porque el Sevilla aprieta«. Y también asume que, aun con la victoria de este domingo, »todavía queda muchísima liga«. »Queda toda la segunda vuelta y sabemos que nos va a tocar remar muy fuerte, pero desde la humildad y desde el trabajo seguro que llegamos a nuestros objetivos«, confió.

 

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