Ziganda dice que «a veces viene bien» un susto como el que se ha llevado este año el Athletic

Karanka, Molina y Ziganda conversan durante la tercera edición del Bilbao International Football Summit. /
Karanka, Molina y Ziganda conversan durante la tercera edición del Bilbao International Football Summit.

El navarro dice que «a veces es difícil trabajar año tras año con los mismos» en el club rojiblanco

Javier Ortiz de Lazcano
JAVIER ORTIZ DE LAZCANOBilbao

José Ángel Ziganda regresó a Bizkaia en abril tras una amplia estancia en Manchester, donde se ha dedicado a ver fútbol, métodos de entrenamiento y a mejorar su inglés. «Tras siete años sin parar, el cuerpo y la cabeza pedían descanso», ha indicado este jueves en la tercera edición del Bilbao International Football Summit.

El entrenador cesado por Josu Urrutia en verano de 2018 tras cumplir la primera de sus dos campañas firmadas en el banquillo ha reflexionado sobre las consecuencias del mal arranque de la campaña rojiblanca. Su tesis es que, como dice el refrán, no hay mal que por bien no venga.

«¿Si el susto ha venido bien? Creo que sí. Es bueno remover cimientos, remover la tierra que hay, y más aquí. Uno se acostumbra. No voy a decir que se apoltrona, pero a veces es difícil trabajar año a año con lo mismo y con los mismos», ha indicado.

El navarro cree que lo importante es aprender la lección. «De la crisis salen el ingenio y lo mejor. No es cuestión de repetir todos los años, pero a veces viene bien», zanja.

El exentrenador cree que la aparición de Gaizka Garitano y su trabajo en el plano emocional ha sido clave para sacar a los rojiblancos del agujero. «Cogió al equipo en una situación muy, muy delicada y tiene muchísimo mérito haberlo sacado de ahí. Todo el mundo habría firmado estos resultados», ha indicado.

Ziganda se ha detenido también a hablar de la renovación de Aduriz, quien cerrará la próxima campaña con 39 años. El navarro se confiesa sorprendido por la solidez del tramo final de la carrera del donostiarra. «A otros con 33 años se nos hacían largos los partidos y entrenamientos. A él le mueve la ambición, la ganas de hacer gol a diario. Mantiene ese espíritu intacto», ensalzó.

Tras un año «cargando pilas», Ziganda quiere volver a los banquillos. Sabe de la complejidad de cumplir su deseo. «Tengo muchas ganas de trabajar. Ahora estoy abierto y a disposición del club que me quiera, incluso en Segunda si encaja en mi perfil y se puede trabajar en un proyecto con confianza».